Siempre me he preguntado si existe la posibilidad de que los animales te recuerden después de largos tiempos de ausencia.

Estudios recientes de Johan Lind en la Universidad de Estocolmo, dicen que estos solo almacenan en su memoria los recuerdos que ellos consideran útiles para sobrevivir.

Para llevar a cabo dicha actividad, Lind se centró en 25 especies diferentes; desde delfines, hasta abejas. El investigador llegó a la conclusión de que nuestros compañeros de planeta solo almacenan 27 segundos de memoria a corto plazo; en pocas palabras, su cerebro solo recuerda lo necesario para mantener su existencia.

Pero, ¿hay posibilidad de que puedan recordar a una persona tras estar lejos algunos años? El próximo ejemplo podría hacerte llorar, así que prepárate.

Hace pocas semanas falleció una chimpancé llamada “Mama”, ésta era la matriarca del zoológico “Royal Burgers’” en Holanda. En 2016, la bípeda padeció de una enfermedad terminal que las desmotivó a comer o beber agua, simplemente se preparaba para morir, pero la visita de un viejo amigo la hizo cambiar de parecer.

Jan Van Hoof conoció a Mama desde 1972, éste la cuidó durante bastante tiempo y decidió hacer presencia una semana antes de que ella falleciera.

Cuando el profesor intentó alimentarla, la mamífera lo reconoció al instante y le regaló una sonrisa encantadora que rompió el hielo. Desde ese momento, ella dejó a un lado su debilidad para comer y beber de todo lo que su primer amigo le brindaba, hasta se atrevió a acariciarlo.

Un segundo, nos secamos el llanto.

Descansa en paz, Mama.