Todos sabemos que para cumplir nuestras metas hay que pasar por un proceso largo en donde nuestro trabajo duro hablará por nosotros en el momento de la verdad.

Muchos conocemos el proceso de tiempo y lucha que han dedicado muchas personas a sus cualidades para formarse y llegar a dicha cúspide, pero una vez que estamos ahí, ¿qué sigue?, ¿debo parar?, bueno la respuesta la tiene el portero del Arsenal de InglaterraPetr Cech.

Así como los músicos ensayan día tras día para perfeccionar su técnica, y los médicos estudian para conocer los últimos avances en su cátedra, los deportistas trabajan su cuerpo y sus talentos para que éste no pueda fallar en los instantes donde esté involucrado en competencias de alto calibre.

En el siguiente vídeo, el ex internacional con República Checa compartió un vídeo en redes sociales donde se muestra entrenando sus reflejos como guardameta.

Éste se encuentra en el centro de cuatro postes ubicados alrededor de él en forma de cuadro, sobre estos se encuentran conos con diferentes señales las cuales el cancerbero debe de acatar antes de atajar dos pelotas de ping pong que llevan un destino diferente en cada lanzamiento.

Actualmente, el futbolista de 35 años forma parte de la plantilla del Arsenal desde hace unas tres temporadas, llegó procedente del Chelsea, donde militó once campañas campañas (2004-2014), y pesar de su edad, es un verdadero ejemplo para todos los deportistas jóvenes.

Cuando digo que el checo es un verdadero ejemplo, te contaré una historia que te abrirá los ojos.

En 2006, cuando Cech vestía el uniforme de los “blues”, sufrió una fuerte lesión en la cabeza que lo alejo de los terrenos de juego y que casi le cuesta la vida.

En un partido contra el Reading, éste chocó la cabeza con la rodilla del jugador Stephen Hunt e instantáneamente quedó tendido en el suelo. Tras ser sustituido y analizado por los médicos, se le diagnosticó una fractura en el cráneo.

Posteriormente se le hizo su respectiva cirugía y volvió a pisar el césped tres meses más tarde.

Lo sorprendente del caso fue que lo hizo con un casco de rugby para proteger su cabeza.

Tras ser dado de alta 10 días después de la operación, el portero regresó a entrenar con su equipo de inmediato para volver lo antes posible, pero el club se mostró cauteloso y decidió darlo de baja por tres meses, los cuales él aprovechó para prepararse y curarse totalmente.

Todo un luchador.

Si no captaste la muestra de esfuerzo y dedicación que nos ha brindado el jugador, te lo diremos nosotros bien claro: Si no peleas, no entrenas, no practicas, no ensayas, y no estudias, no podrás llegar a esa meta que te trazaste alguna vez en tu mente.

Nadie llegará y te pondrá en el sitio indicado por sí, gánatelo.