Botines de Guerra.


Es lo primero que se nos pasó por la cabeza al observar la pantalla negra y la cascada de créditos bajando en la pantalla del televisor.

Ya iban 73 episodios en la cuenta regresiva para el final de Juego de Tronos y a los productores se les ocurrió confeccionar una de las mejores piezas visuales que hemos visto hasta el momento.

No catalogamos Botines de Guerra como el mejor, porque existen otros capítulos que también han transmitido una épica inigualable.

Es por eso que en el podio invisible de mejores episodios, pueden sentarse, a cada lado, Casa Austera y La Batalla de Los Bastardos.

Pero volvamos a nuestro tema de análisis.

¿Cuáles fueron las razones para otorgarle el Trono de Hierro a Botines de Guerra. Muy simple: de principio a fin, nos mantuvo al filo del asiento.

De hecho, fue tanta la atracción y el nivel de influencia que ejerció sobre la audiencia que varias personas olieron a arepa quemada e igual siguiendo bajo el encanto del show.

Sin embargo, habría que buscarle una razón a la consecuencia de haber estado pegado a la tele y dejar que se quemaran las arepas.

Y, pues en nuestra modesta opinión, han sido las siguientes.

¡Comenzamos!

Trending topic mundial por horas

Luego de haber apagado el televisor no introducimos en las redes sociales y observamos que varios sucesos o eventos que pasaron en el capítulo se habían vuelto virales.

El -hastag- #GameofThrones tuvo más de 10 mil tuits. Una vaina impresionante. Eso quiere decir que 3 de 10 personas en el mundo estaban escribiendo algo relacionado con el episodio. Un hito sin precedentes en la corta historia de la red social.

Como al final de cada episodio, parte de la audiencia logra crear memes o gifs para hablar sobre un evento peculiar, en esta ocasión lograron enmarcar las mejores explicaciones para definir lo que había sido Botines de Guerra.

Otro de los memes más virales fueron este de Jaime Lannister.

Récord de audiencia

De acuerdo a la cifra que ofreció HBO, Botines de Guerra rompió todos los récords de usuarios al frente del espectador. Nada menos que 10, 2 millones de espectadores, el domingo 9 de agosto de 2017, sintonizaron ese canal. El sueño de Chávez.

Y no era para menos. Como bien acotamos, el episodio de principio a fin resulta ser trepidante: las conversaciones casi filosóficas entre Bran y Meñique, las velocísimas acrobacias entre Arya y Brienne y la columna vertebral del episodio: el asedio del Ejército de la madre de los Dragones a las tropas Lannister.

Fotografía detallista

No es una cosa fácil: Que pasen más de 73 episodios para ofrecer un enfoque profundamente interesante de los tomas nos confirma nuestra teoría.

No obstante, en el episodio 74 lo han logrado. Han combinado los planos medios con diagramas y objetos que sirven para enriquecer la pieza visual.

Una muestra de lo que nos referimos es esta imagen de Jaime Lannister:

Es una imagen casi poética. El busto de Lannister entre las flechas puede descifrarse como el encierro que puede sufrir a causa del asedio de Daenerys y su combo.

Aparte, quizá podría ser un pequeño spoiler de lo que podría suceder en los episodios que vienen.

Intensas secuencias de acción

Teníamos que dejar lo mejor para el final.

Es así. Los últimos 5 minutos de Botines de Guerra pasarán a la historia como una de las secuencias mejor elaboradas para crear subidas de tensión y también, probables infartos.

La llegada de Drogon al campo de batalla no hizo presagiar lo peor. Cualquier soldado que no perteneciese a las filas de Daenerys iba a sufrir un destino explosivo.

Así terminó sucediendo.

Y es otra de las tramas que queremos destacar. La escena que envuelve a Tyrion, Jaime Daenerys, y Drogon, una de las mejores que se han escrito.

 

Después de haber visto cada una de los motivos que nos llevaron a elegir Botines de Guerra, como el mejor capítulo de GOT, probablemente no les queden dudas acerca de esa distinción.

Sin embargo, queremos equivocarnos.

Estamos en la mitad de la temporada. Acuérdense que la 7ma tendrá 7 episodios. Y la octava y última tendrá 6.

Queremos equivocarnos porque creemos que el final de la serie más vista de la historia debe ofrecernos una conclusión a la altura de lo que ha significado en la historia del cine, la televisión y en cada uno de nosotros.