Búscate un perrito.


No es broma.

Puede que no seas agraciado físicamente o te suden las manos al hablar con ese persona que te gusta, o sientas también que las cosas con tu pareja se están enfriando. Pero no te preocupes, para todo existe una solución en la vida.

Al menos según la ciencia.

Es que basándose en un innovador estudio publicado en una revista científica llamada Parapsicología Science, podrás cambiar la percepción visual de la persona que te interesa si ella te ve posar con un lindo cachorrito.

La raza no importa. Puede ser achaparrado como un bulldog o enorme como un pastor alemán. Lo necesario que es la caraja o el carajo te vea a ti al lado del animal.

¿Y cómo llegaron a esa conclusión?

Verás, este fue el experimento que hicieron:Durante ocho semanas, los científicos invitaron a más de 100 parejas casadas que al menos estuvieran cinco años juntos.

Entonces, en una sala de vigilancia, cada tres días, cada uno de los cónyuges monitoreó al otro. Pasaron varias imágenes de ambos juntos y ahí se replantearon así mismos cuán enganchados estaban a su pareja.

Aunque la parte innovador del estudio fue otra cosa.

Simultáneamente, mientras un grupo seguía viendo fotos de su pareja, a otros se les mostró un aspecto diferente. Sí,adivinaron. Les mostraron una foto de su pareja sosteniendo o posando con un perrito.

Búscate un perrito.

Al final de la prueba, obviamente, los resultados de enganche se incrementaron en el segundo grupo. E incluso, según anotaciones al pie de la página, las personas que formaron parte del segundo experimento, se compenetraron más.

Una de las primeras observaciones que hay que tener presente, es el simple hecho de poder asociar la felicidad con algo duradero. A lo largo de la vida, el ser humano tiene sus crisis emocionales, y a veces necesita agarrarse de un peñasco humano o comprarse una mascota.

Y en ese lapso de tiempo, cuando la mascota puede cambiar la vida, surge ese momento de felicidad que después se asocia con el entorno cercano. Es otra de las conclusiones que se puede extraer de nuestro cerebro. Y todavía lo que falta por descubrir.

En ese sentido, el profesor James Mc Nulty de la universidad de Florida habla al respecto. “Lo interesante de este estudio es que sugiere que casi podemos engañar a nuestras mentes para que hagamos tales asociaciones de manera artificial”.

También menciona que a veces las mejores relaciones se agrietan con el tiempo, y es que natural que suceda, puesto que el ser humano a veces podría fastidiarse de la rutina, y se termina aburriendo con el tiempo, y más, cuando es sometido a constantes presiones laborales o tiene que ocuparse por niños.

Sin embargo, Osho, un filósofo oriental piensa diferente. “Una de las cosas que vuelven monótonas una relación es el hecho de contraer nupcias. No lo hagan sean libres, no se encadenen a un compromiso. El matrimonio destruye el amor, porque lo obliga a ser diferente”.

Y ante el contraste de opiniones, creo que bien podemos expresar nuestra opinión. Por un lado, Osho tiene la razón. Cuando un ser humano se da cuenta que tiene al otro se abre una brecha del tamaño de Asia, y la incertidumbre que sentía se va al vacío. Y esto sucede con el compromiso.

Pero no nos desviamos tanto del tema.

Búscate un perrito para ligar o reforzar la relación.

Eso es todo.