Escondan a Stan Lee, por favor.

El sempiterno y emotivo abrazo entre la princesa Leia Organa y Han Solo en medio de la guerra fue la última pista que nos dejó antes de partir.  Carrie Fisher fue tristemente sorprendida por un furibundo ataque al corazón del que no se pudo recuperar nunca, como una inesperada maldición que debilitó su órgano hasta hacer posible su anhelado reencuentro con Han Solo en la posteridad de las estrellas.

Pero retrocedamos el reloj.

Fisher no sólo será recordada por la colosal Guerra de las Galaxias puesto que detrás de la enorme figura de la Princesa Leia se escondía una excelente guionista que incluso llegó a modificar con ingenioso descaro líneas de diálogo escritas por el mismísimo George Lucas.

Debido a su habitual exposición dentro de la trilogía de Star Wars, Carrie no soportó la presión mediática que ejercía la magnánima obra de Lucas en su vida privada abriendo su puerta con infinita desesperación a dosis exageradas de alcohol y cantidades impensables de fármacos que harían sus días miserables.

Sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, encontró el amor en los brazos de Paul Simon, temporal acompañante sentimental de Fisher; ayudándola a superar la depresión que de forma incesante la obligaba a caer nuevamente en el profundo abismo de las drogas.

Después del abrumador éxito que tuvo Star Wars, la vida profesional de Fisher se vería resentida debido a que actuaría en varias películas sin pena ni gloria, aunque a principios de 1986, participó en el film del polémico director Woody Allen, (Hannah y sus hermanas)  que resultó nominado por la Academia y posteriormente ganador de varias estatuillas doradas.

A mediados de 1990, Carrie comienza una prolífica carrera como escritora, radicando su obra en relatos largos de naturaleza semi autobiográfica. Postales desde el filo/ Postcards form the Edge, será su primera novela donde relata la explosiva relación de una joven actriz con su madre que se convierte en una eterna sombra detrás de todos los pasos que da su hija asfixiándola de una forma insospechadamente cruel.

En el 2009, publica Bendito Alcoholismo /Wishful Drinking testamento inédito de su existencia en donde relata con mordaz ironía la intensa batalla contra las drogas y sus continuos experimentos fallidos en el amor.

Adiós, Carrie, gratos saludos a Han Solo, y que la fuerza siempre te acompañe.