Las celebridades.  Podemos amarlas o amar odiarlas, pero su vida y obra está desplegada por toda la red, como un anuncio de neón fastidioso que no te deja en paz.

Aunque estoy de acuerdo con que la cultura de la celebridad ha sido moldeada por el mundo moderno, lo cierto es que tiene sus raíces en los instintos humanos más básicos: El estatus de celebridad no es otra cosa que la búsqueda de respeto y la admiración entre los miembros de la propia comunidad. ¿Tiene sentido el hecho de que entre Selena Gómez, Ariana Grande y Taylor Swift pasen los 300 MILLONES de seguidores en Instagram?

A estas alturas nos hemos dado cuenta de que la fama es generalmente un requisito para alcanzar el estatus de «celebridad», pero no siempre es suficiente. En el Editorial del primer número del Celebrity Studies Journal,  Su Holmes y Sean Redmond argumentan que para alcanzar el status de celebridad tiene que haber una redefinición de los límites entre el ámbito privado y público. Para ser celebridades, el mayor foco tiene que estar en su vida privada que en su “carrera”, si es que la tienen. A esto podemos sumar la opinión de Chris Rojek, quien postula que el status de celebridad es directamente proporcional al impacto en el consciente del público.

¿Confundido? Básicamente ser talentoso no implica que vas a ser una celebridad, pero después de que veas estos ejemplos lo vas a tener muchísimo más claro.

 

La chama del “Cash me ousside”

En Latinoamérica tenemos a Laura Bozzo y la Dra. Nancy, en Estados Unidos tienen a Dr. Phil y Dr. Drew. Lo cierto del caso es que Danielle Bregoli, una chama cualquiera de esas que salen en este tipo de programas alcanzó la fama después de que un video de ella diciendo la frase “Cash me ousside, howbow dah” se viralizara.

Ahora a la Bregoli le han ofrecido contratos para discos y reality shows. Aparte, tiene un video musical en Youtube que está a punto de superar los cinco millones de visitas. ¿Comprensible? ¡En lo más mínimo!

Drake

Vamos a irnos de frente y decir lo que todo el mundo niega: Drake no sirve.

¿Cuál es el talento de Drake? ¿Rapear? A pesar de que el pana está de moda, no es la gran cosa. Hay raperos que dan 10 vueltas a su alrededor y sin sudar. ¿No me creen? Comparen To Pimp a Butterfly de Kendrick Lamar con cualquiera de sus discos y después hablamos.

¿Actuar?  Drake tuvo un papel medio raro en una serie de estas que transmitían en MTV a principios de la década. Del resto, nada. ¿Qué más ha hecho? ¿Inventar un paso de baile en el que parece que estás sobando un perro imaginario? ¿Batir el record del tipo que más tiempo ha pasado friendzoneado por Rihanna y Nicki Minaj? ¡Que alguien me explique!

The Situation

Si te hablamos de un tal Mike Sorrentino, probablemente no vas a tener idea de quién estamos hablando. Ahora, si tuviste MTV entre el 2009 y 2012, es casi seguro que se prendan algunos bombillos si te decimos que este pana también es conocido como “The Situation”.

The Situation fue parte del elenco del reality show Jersey Shore. Algo así como una versión b de lo que en algún momento fue The Real World; la diferencia es que este reality se desarrollaba en la costa de Jersey. El único talento de The Situation fue ser ese pana atorrante, que jura que está más bueno que todo el mundo y por esa misma razón anda mostrando sus abdominales en todos lados.

Lo bueno es que después de que pasó el boom de este reality, no se supo más de este personaje.

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Jeff Daly / WENN.com
Paulina Rubio

La “chica dorada” que más bien debería ser conocida como la chica oxigenada alcanzó la fama en algún momento de los 80. En aquel entonces, el germen de las boybands comenzaba a hacer estragos en la cultura pop latinoamericana y la Pau era parte de Timbiriche, una de las agrupaciones de moda.

Dotada de una voz que solo podemos calificar como atorrante, la rubia ha dicho públicamente que ella no se hizo famosa por estar en un grupo, sino que ella es famosa desde que nació. Desde el inicio de su carrera como solista sólo ha alcanzado números que -para no ser tan haters-  llamaremos considerables y según Wikipedia su mayor fuente de ingresos consiste en su colaboración con la firma Ad.ly, una firma de Beverly Hills que escribe mensajes para los famosos en Twitter o en Facebook para promocionar sus productos o marcas.

Winston Vallenilla

No podíamos terminar el artículo sin hablar de un caso autóctono y, desde mi punto de vista, el peor de los bodrios que ha salido de un Miss o Mister Venezuela: Winston Vallenilla.

El típico ejemplo de la miss/mister sin talento que, por querer ser famoso, sale del concurso derechito a hacer novelas, un programa de chismes o el segmento de farándula en el noticiero. Winston no es otra cosa sino un bicho tan grandote y papeado que el oxígeno no llega bien a su cerebro. ¿Su momento de fama?  “Animar” un programa de concursos en el que se hizo medianamente famoso por gritar ¡FAMILIA! los sábados en la tarde.

 

¿Por qué nos hacemos esto? ¿Será que tenemos algún complejo de masoquismo no resuelto? Warhol dijo que en el futuro, todos tendríamos 15 minutos de fama y hay varios estudios que dicen que seguirle la pista a las celebridades es una forma de escaparse del mundo real. No está mal querer huir de todo por un rato, de hecho es saludable.

Ahora queda de parte de nosotros prestar atención a quién le alargamos la vida en el escenario. Cada tanto toca hacer revisión de la lista de cuentas que sigues y preguntar: ¿En serio? ¿Por qué les sigues prestando atención?