Chester Bennington.


Nos dijeron que había muerto Chester y no lo podíamos creer.

Al principio pensamos que era una broma horrible y de mal gusto. Pero luego la noticia comenzó a extenderse y confirmarse; se nos hizo un nudo amargo en la garganta.

Chester Bennington fue un ícono de nuestra generación: su banda Linkin Park fue la voz de protesta de algunas cosas que se estaban haciendo mal en el mundo.

Videos como In The End condenaron la lenta y progresiva destrucción de nuestro planeta. Mientras que en Crawling observamos la denuncia de alguien que la estaba pasando mal.

Nunca nos imaginamos que era Chester Bennington.

Al poco tiempo del río de noticias que circularon por la muerte del vocalista de Linkin Park, comenzó a propagarse que Chester había sufrido abusos de niño.

Su difícil infancia

Chester Bennington nació el 20 de marzo de 1976 en Phoenix dentro de una familia disfuncional. Pero al contrario de lo que pensaban, no fue su madre o su padre quienes habían incurrido en afectarlo emocionalmente, sino fue un “amigo” suyo.

El carajito, según las fuentes investigadas, era unos años mayor que él. Lo cierto es que los abusos comenzaron a los 8 años y terminaron a los 13.

En una de las entrevistas que lograron extraer esa parte oculta de su pasado, Chester explicó las razones de por qué nunca les dijo nada a sus padres. “¿Qué era esta cosa: ¿violaciones o toques pintorescos? ¿Me creerán o me confundirán con ser gay? ¿Qué tanto podrá pesarme esa etiqueta”.

Y al poco tiempo, sus padres también se divorciaron debido a la continuas grietas que se producían bajo el techo disfuncional de su familia.

Afortunadamente, Chester Bennington encontró en la música un cauce para lanzar todo lo que sentía; es por eso que a los quince años, le llegó su primera oportunidad para formar parte de una banda de rock que tenía el nombre que se llamaba “Sean Dowell y sus amigos”.

La turbulencia en la adolescencia

La conexión que tuvo con cada uno de los integrantes fue inmediata y especial. Según declaraciones del entorno, para Chester era como haber encontrado a su familia, pero también se sumió bajo los hábitos que tenía esa agrupación.

El hecho es que comenzó a consumir marihuana, entregarse a la bebida y tener sexo descontrolado con varias chicas a la vez.

Pronto se encontró en un círculo autodestructivo del que no se sabía salir, aparte de quizá soportar el recuerdo de los abusos de niño que invadía su mente como un huésped indeseado.

Estuvo en esa banda hasta 1999. Las diferencias creativas que llevaron a enfrentarlo con otros integrantes de la banda terminaron por dar concluida su participación allí.

Luego vendría Xero, como originalmente se llamaba Linkin Park.

El nacimiento de una atormentada figura

Chester tenía 20 años cuando se mudó desde Phoenix hasta Los Ángeles. Esa era el lugar de origen de la agrupación.

Como pasó con “Sean Dowell y sus amigos“, la personalidad y el carisma de Chester demostraron que era el vocalista que estaban buscando; además de sus facultades vocales: Bennington era un tenor ligero y tenía un talento para hacer gutural.

Toda banda tuvo un EP que lo ha llevado a la fama. En el caso de Linkin Park, el proyecto musical que los colocó en el mapa, se llamó Hybrid Theory.

De Hybrid Theory apenas se hicieron mil copias que fueron repartidas a un escaso público; “underground” así se llaman sus fanáticos.

El 24 de octubre de 2000, Hybrid Theory se convirtió en el primer álbum de extensa duración que Linkin Park publicó. Su éxito fue abrumador: solo en Estados Unidos se han vendido más de 10 millones de copias.

El contenido del disco fue profundamente influido por las bandas que Chester escuchó y que lo formaron como cantante: Depeche Mode y Stone Temple Pilots; su estilo era de contar lo problemas que lo envolvían pero de forma poética y aplicando el talento que tenía del gutural.

David Frickie, un periodista que siguió muy de cerca la banda comentó que detrás de las letras había experiencias rudas que había atravesado algunos de los integrantes de Linkin Park.  “Si analizabas la canción te explicaba a gritos sobre el maltrato, abuso sexual y alcoholismo. Sentí mucha ira en Crawling, una ira que no había sanado”.

Triste final

Una ira que nunca tuvo antídoto; lamentablemente fue conquistando cada poro de Chester Bennington hasta que se adueñó de su cuerpo contaminándolo con crisis depresivas de la que jamás pudo librarse.

Este 20 de julio, a eso de los 9 de la mañana fue encontrado muerto en su casa de Palos Verdes en California. Las fuentes policiales anunciaron que se había colgado al igual que su amigo Chris Cornell.

Solo nos queda honrar su legado con sus canciones:

Crawling in my skin
These wounds / they will not heal

Descansa en paz, Chester. Saludos a Chris.