Dubai, con sus rascacielos imponentes y avances de ingeniería civil, parece cada vez más el nuevo centro de la civilización del siglo XXI, ¿no es cierto? Piénsalo dos veces.

Dubai forma parte de los Emiratos Árabes Unidos, un federación de países donde la fe y política islámicas siguen siendo muy ortodoxas y extendidas, y aunque esto pueda parece no ‘tan relevante’ o un ‘asunto de ellos’, la historia de una violación ocurrida allí recientemente, demuestra las consecuencias reales (no solo morales) que esta cultura puede tener.

Violaciones en Dubai

En octubre Zara Jayne Moisey, una joven británica de 25 años, se encontraba de vacaciones en Dubai, cuando dos sujetos que había conocido en el viaje, británicos como ella, la violaron en su hotel.

Como es obvio, la chica acudió a la policía para denunciar el hecho. ¿Cuál fue la respuesta? A ella la arrestaron por tener ‘sexo extramatrimonial ilegal’ (sea lo que sea que eso signifique), mientras que los dos asaltantes regresaron a su país sin ningún cargo encima.

La organización Deatined Dubai anunció que la chica fue puesta en libertad bajo fianza, pero que su pasaporte fue confiscado. Así pues, su destino próximo es incierto: podría ser deportada, condenada a prisión o incluso ser lapidada como castigo. Todo es posible, aunque difícilmente el Reino Unido dejará que esto suceda.

“Ella fue a la policía como víctima de uno de los peores crímenes imaginables, pero la están tratando como una delincuente. Ahora está con otra familia inglesa, pero está completamente aterrorizada “, dijo un amigo de la familia de la víctima al diario británico The Sun.

Todo esto suena bastante confuso y horrible para cualquiera, pero lo importante es: ¿cómo es posible que esto suceda en ese país?

Dubai procesa este tipo de casos bajo el esquema de la sharia, una ley islámica que, entre otros aspectos, dice que para que una mujer pueda ser considerada como violada en el sentido que nosotros lo entendemos, es necesario que el violador confiese y que cuatro hombres adultos atestigüen a favor de la víctima.

Leyes de Dubai

Aunque la noticia de por sí es impactante, no dejamos de preguntarnos: ¿qué le habría pasado a esta chica en Venezuela?

Y es que no se trata aquí de alimentar la “islamofobia” que ha crecido dramáticamente en Occidente en la última década, ni de sentirnos superiores a los musulmanes. Los países de Occidente también tenemos nuestra dosis de machismo latente, y en tanto no hagamos ejercicio de revisión, seguiremos siendo cómplices de que este tipo de casos sigan ocurriendo en el mundo.

En Venezuela, por ejemplo, se estima que el 98% de las denuncias de violación quedan en impunidad. Y estamos hablando solo de los casos en que las mujeres denuncian. Así que sí: aquí y allá hay trabajo por hacer.

Con información de The Independent y El Impulso.