Actualmente el fenómeno El Niño es el némesis de los países latinoamericanos,  en especial, aquellos ubicados entre los trópicos, como Venezuela. Con la personalidad de un adolescente bipolar: olas de calor dantesco, meses de sequía, lluvias, inundaciones y hasta tornados y huracanes, El Niño ha puesto a más de una nación a correr.

Y así como este pequeño travieso, hay muchos más cambios climáticos que suceden a diario y tu ni pendiente, llevándote a preguntar cosas como: ¿Pero quién es este niño y que hicimos para merecer su comportamiento? ¿Qué es ese polvo que nubla toda la ciudad? ¿Por qué hoy hace calor y al rato llueve? ¿Qué le pasa al Guri que está tan sequito? ¿Si tenemos un montón de árboles en el Amazonas por qué no llega algo de viento hacia el centro del país? Como estas preguntas hay muchas más y quizá cuando estábamos en la escuela nos dieron la respuesta pero no le dimos tanta importancia.

En Breinguash te sugerimos algunos términos y explicaciones que te ayudarán a comprender un poco todo este rollo del clima:

¿Por qué “El Niño”?

Siempre escuchamos fenómeno El Niño y pensamos “claro, los niños son inquietos, traviesos y bastante bipolares. Por eso se llama así” y es falso. Su nombre no honra a nuestros pequeños, sino más bien al niño más importante, según el catolicismo, El Niño Jesús. Este nombre fue dado por los pescadores del puerto de Paita al norte del Perú al darse cuenta que dicho fenómeno hacía su aparición en la temporada navideña.

¿En qué consiste el fenómeno El Niño?

El comportamiento normal del clima en el océano pacifico es que los vientos alisios (cálidos y secos, de velocidad y dirección constantes) corran de este a oeste arrastrando las aguas cálidas del pacífico sudamericano hasta las costas oceánicas y asiáticas, siendo reemplazadas en Sudamérica por agua fría que es empujada desde los fondos oceánicos. Cuando el agua caliente llega a las costas oceánicas/asiáticas se evapora y se convierte en lluvia generando un clima tropical para esta zona, mientras que en lo alto de la atmósfera los vientos viajan en dirección contraria creando así un sistema de circulación de aire que constantemente empuja las aguas cálidas al oeste. Esto es lo normal. Lo que sucede con El Niño es que disminuye drásticamente estos vientos alisios e impide que las aguas cálidas se dirijan hacia el oeste, por ende, el sistema de circulación de aire se descontrola, ocasionando sequía y lluvia donde no debería.

 

 La calima o calina o ese polvo raro en la atmósfera

La calima o calina es un fenómeno meteorológico ocasionado por cambios climáticos que suceden en distintas partes del planeta y que se asemeja a un clima nublado, sin embargo, es todo lo contrario e incluso dañino.

Existen dos tipos: el A y el B. La calima tipo A es la ocasionada por elementos del medio ambiente, ya sea sal marina evaporada del mar o polvo de un lugar árido, mientras que la tipo B es ocasionada por incendios forestales o fenómenos similares. En países donde el fenómeno El Niño azota con mayor impacto es más recurrente la calima, y el único modo de que esta desaparezca de la atmosfera es que soplen vientos fuertes o que hayan lluvias constantes.

La represa El Guri y su no tan buen amigo El Niño

Venezuela sufre uno de los momentos más críticos de la historia ante los últimos cambios climáticos de la tierra. La falta de lluvias torrenciales, la fuerte sequía y la carencia de árboles en el trayecto de los vientos alisios ha generado que represas como El Guri estén en su más mínima capacidad. El fenómeno El Niño no es el culpable principal, pero si uno de los catalizadores del problema.

Una represa es una estructura que bloquea el paso de algún río o vertiente, haciendo que el agua se acumule y pueda ser empleada como reserva o para mecanismos de riego, así como para, mediante energía potencial, generar energía eléctrica. En el caso venezolano, su principal uso es como fuente de energía a más del 50% del país. Si no hay agua, no hay energía, así de sencillo es.

Y no se le puede echar toda la culpa al fenómeno El Niño, pues los fenómenos naturales no son algo que podamos controlar así por así, más si podemos prevenirlos. Si una fuente de energía como la generada por una represa no es suficiente dada las situaciones climáticas, un país debe buscar otras formas de obtención de energía sustentable que compensen a las demás en tiempos de crisis. Una planta de energía termoeléctrica, por ejemplo.

Esperamos que toda esta información acerca del clima te haya desanublado la mente un poco y ahora puedas codearte con los nerds de tu universidad cuando de hablar de clima se trate. Quizá no evite que te ahogues o te deshidrates  con esto del fenómeno El Niño, pero al menos sabrás por qué te ahogaste o por qué quedaste como Bob Esponja fuera del mar 😉