Coaching sexual.


Y de pronto, ahí están. Dándose en el viejo sofá. Ella tiene la pierna subida en el hombro del tipo que la hace vibrar cada que la penetra. En cada arremetida se escucha el grito de placer que propicia la envidia en los vecinos. Él juega con la profundidad. Unas veces lo lleva hasta el fondo y otras se recorta más. La chama clava las uñas en las sábanas. Al poco tiempo, un chorro blanco sale disparado de su vagina. La mujer tiene cara de estar en otro planeta. Se separan y caen exhaustos.

Una voz rompe el trance: ¿Ven que sí podían muchachos? Los aplaude desde la esquina. Mi nombre es Juancito Trucupei y les doy las gracias por haberme contratado como su entrenador sexual, pero ya debo irme. Adiós.

Coaching sexual.

Y ustedes se quedan pensando: ¿Qué es eso de entrenador sexual?

También se conoce como coaching sexual. Es una especie de ayuda para aquellas parejas que atraviesan por distintos problemas en la cama –eyaculación precoz, poca sintonía al momento de intimar, apatía carnal- pero también puede ser para reforzar el potencial sexual.

Según International Coach Federation. “El coaching profesional consiste en una relación profesional  que ayuda a obtener resultados extraordinarios en la vida. Mediante el proceso de coaching, el cliente profundiza en su conocimiento, aumenta su rendimiento y mejora su calidad de vida”.

Si lo trasladamos al área sexual, el hombre que va a desempeñarse en la función de entrenador tiene la potestad para proponer, dirigir y guiar las cosas que se practiquen mal en una relación.

Coaching sexual.

¿Y a quién se le ocurrió a esa vaina?

A un hombre llamado Eric Amaranth que vive en Nueva York. Sí, fue en la Gran Manzana donde se pusieron en práctica las primeras lecciones de coach sexual. Amaranth es un terapista sexual que se empezó a buscarle la solución a los problemas de diferentes parejas que acudían a su consultorio.

Poco a poco, a través de las diferentes experiencias que estudió fue armando un pequeño plan de trabajo que fue supervisado por la psicóloga Betty Donson, inspirada por Masters and Johnson.

Una pareja que se hizo famosa al hablar sobre temas sexuales en una sociedad conservadora. Y que puedes observar en Masters of Sex, una serie que va por su quinta temporada en HBO.

Volviendo al tema de estudio, Amaranth se dió cuenta que alguien con suficientes experimentos podía solucionar los problemas en la alcoba, siguiendo una serie de pasos. “Apreciarnos a nosotros mismos y comprender a nuestros pareja romántica es una de las mejores formas para mantener la atracción. En el cuarto”.

Coaching sexual.

Es decir que los problemas en el sexo, deben resolverse en la habitación. Y eso comenzó a hacer. Los primeros casos los trató directamente en las camas de las parejas. Siguiendo sus anotaciones, les preguntaba acerca de su vida sexual.

Y ahí es cuando la pareja se abría y comenzaba a explicar lo que le gustaba y lo que no. Por ejemplo, una de las primeras mujeres que trató Amaranth explicó el éxito de la terapia. “Tuve el placer de aprender de Eric. Me enseñó tantas formas de complacer a mi cuerpo que no creía que después de tantos años sentirme así. Fue un conocimiento acerca de lo sensible que es el cuerpo femenino. Es la mejor experiencia que he tenido”.

Amaranth también atendió los problemas de problemas en una relación gay. “Mi compañero Mark y yo teníamos problemas para ‘echarle picante’ a nuestra relación en la cama. Y con la incursión de nuestro maestro Eric todo cambió. Le agradezco tanto”.

Y como ambos pacientes, miles de parejas que se convirtieron en el testimonio de una práctica que comenzó a extenderse, rápidamente en el mundo.  Es por eso que desde México hasta Argentina existen varios coachings que se dedican a resolver los problemas de sexo.

Coaching sexual.

Nuestra postura en Venezuela

Si necesitas de un profesor para que te enseñe y guíe sobre lo mal que estás haciendo en el sexo, estás perdido.

Además, si lo estás haciendo bien, no tienes ninguna de acudir a un bicho pa que potencie nada.

La situación está bien lacra como para gastar dinero en vainas menos importantes.

Así que más que un coaching sexual, si de verdad apestas en la cama, trata de mejorar con la práctica, y si la mujer no tiene paciencia ante tus continuas eyaculaciones, trata de hablarlo y solucionar, y si la pana no comprende, mándala al carajo.

De igual forma si eres mujer, si ves que el carajo no toma en cuenta ningún consejo que le das sobre cómo retardar la eyaculación o para remediar la torpeza de sus caricias. Déjalo.

Nadie es de nadie.

Así de fácil.

Coaching sexual.