Andrés Pastrana y Jorge Quiroga, ambos expresidentes latinoamericanos, explicaron en un artículo de opinión, publicado días atrás, sobre la peligrosidad de la Constituyente.

Ambos exmandatarios consideran que la Asamblea Nacional Constituyente sería la oportunidad perfecta para que Diosdado Cabello tome el poder.

Cabello podría ser la persona más votada en la “jornada electoral” del 30 de julio. Eso quiere decir que el expresidente de la Asamblea Nacional, tendría a su favor poderes supraconstitucionales para reformar el país a su antojo.

Es decir, sería como darle a un psicópata una pistola con balas infinitas.

Una de las cosas que pretende instaurar el chavismo, y Pastrana lo advierte en su artículo, es la emancipación de un narco-soviet a la imagen y semejanza del modelo ruso.

Los soviet rusos fueron asambleas que se hicieron en 1905,  11 años antes de la Revolución de Octubre en 1915 en Rusia. Estaban compuestos por campesinos, obreros y soldados en descontento con la monarquía de Nicolás II, el último zar de Rusia.

Luego de la caída de la aristocracia rusa, Lenin organiza el Estado ruso en base a soviets. Iban desde los estratos más bajos encabezados por labriegos, campesinos y obreros hasta el Soviet Supremo.

El Supremo tenía la potestad de reformar la Constitución cuantas veces viniese en gana. Sería como el sueño de todo dictador, y no es extraño que Cabello ansíe con manejar el país como si fuese una pista de aterrizaje.

Probablemente, esto ya deben saberlo, pero el Leamsy Salazar, escolta del exmilitar, reveló que Diosdado Cabello es líder de un cartel de droga en Latinoamérica.

A propósito, Pastrana y Quiroga lo definen como una fusión entre dos polémicos y crueles personajes. “Cabello es una despreciable mezcla entre Vladimir Lenin, -el precursor de los soviet- más Pablo Escobar“.

Ignorantes, colectivos y narcotraficantes al poder

No solo Diosdado se alza como una de los peligros a evitar, también existen muchos constituyentistas que quieren “profundizar la Revolución”.

Uno de los “brillantes” constituyentistas, de nombre Jhonatan Navas dijo que las comunas tendrían un papel fundamental en la estructura social del modelo narco-soviet. “Los consejos comunales y comunas serán quienes les aprueben los proyectos a los alcaldes y gobernadores y no al revés”.

Es decir, los líderes de los consejos comunales se encargarán de administrar el presupuesto del Estado.

Una cosa que nos parece totalmente espantosa: ningún consejo comunal ha hecho una buena gestión, de hecho han copiado el modelo de las altas esferas del gobierno: se roban la plata y dejan mamando a los demás.

Otro de los afectos al modelo narco-soviet habló sobre la ley de congelación de precios y las medidas que tomarían contra el bachaqueo. “Vamos a castigar duramente a aquellos que han boicoteado los precios de los alimentos y los revenden a un precio altísimo”.

¿Será que los chavistas no se enteran de donde proviene la inflación en los precios? Al existir un continuo asedio y expropiar las fábricas de los empresarios, la capacidad de producción disminuye y se genera la escasez.

Y sí, los bachaqueros forman parte de todo este caos, pero son una consecuencia de las malas políticas del gobierno: inflación de precios y excesivo control cambiario.

Lo que tendrían que haber hecho desde un principio es dejar trabajar y producir al sector privado, sin embargo la ideología los cegó y nos llevó a este punto de quiebre.

Valentín Santana, es el líder de uno de los frentes armados más peligrosos de Caracas: El colectivo del barrio La Piedrita ubicado en la parroquia 23 de enero; se creó durante el gobierno de Hugo Chávez.

Santana deja bien en claro el papel que tendrían los colectivos en el país. “vamos todos este 30 de julio a rescatar la paz del país de las manos de esa oposición que teme a que el movimiento popular, que los colectivos, entren a la Asamblea Nacional para profundizar la revolución”.

Es decir, imagínense la vaina: Los colectivos teniendo inmunidad parlamentaria y entrando al recinto del Parlamento a discutir sobre los problemas que padece el país y echando tiros cada vez que le viene en gana.

Una imagen grotesca.

De hecho, podrían exterminarnos fácilmente. Cuando digo “exterminarnos” nos referimos a la gente que es trabajadora; que protesta de manera pacífica y le echa bolas a su vida, aún cuando el país se cae a pedazos. Seríamos pieza fácil de ellos, gozarían de la potestad para evaporarnos como en 1984.

Así de amargo y horrible sería el panorama.

Y sí, estaríamos bien jodidos, suprajodidos y rejodídismos si se realiza la Constituyente.


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