Los domingos son especiales para salir al aire libre, trotar, caminar o dar un paseo, pero también podrían convertirse en orgías si te pones a pensar, descubre como se desahoga el morbo gay en el cerro del Ávila

La rutina de la semana me obliga a despertarme temprano todos los días, incluso cuando es feriado, apenas sale el sol ya estoy espabilado.

Aquel domingo, desperté tan igual como siempre, un poco doblado por haber dormido con ropa, pero dispuesto a quitarme toda esa lentitud de encima. El fin de semana, que debería ser para echarse todo el día, terminamos usándolo para rumbear, para j*der, tirar y algunas veces descansar, la verdad es que, aunque nos haya ido muy mal, recargamos nuestras pilas otra vez y no lejos de lo común. Luego de darme un baño inmenso, me propuse a ir al Ávila a pasear un rato, quería simplemente distraerme y no pensar, mientras caminaba por la naturaleza.

Sin embargo, cuando quise salir no pude, me retrasé durante todo el día, llegó familia a la casa y la mañana se volvió trizas, esperé almorzar con ellos y disfrutar un rato, lo que no se me fue nunca fue la necesidad de apartarme de todos y buscar aventura.

[divider] Manos a la obra [/divider]

La familia es lo máximo, pero cuando queremos apartarnos, cualquiera puede molestarte. Y haciendo caso a mis ganas, huí a eso de las 4 pm de mi casa, salí deportivo y rápido para que no me cayera la noche en el cerro, porque las veces que he subido de inocente pienso que no se queda nadie en las noches, pero eso estaba por verse.

Llegué a eso de las 5 a la entrada de Sabasnieves y realmente había bastante gente joven, viejos, chamos, gays evidentes, deportistas y niños; estiré un poco en los banquitos después del túnel y subí con un grupo de chicos que optó por el camino común a Sabasnieves, otros bajaban con vasos de heladitos que habían tripeado arriba, mientras yo seguí de frente hasta ese puente que te da paso a Qda. Quinteros, esta vez se hacía de noche con rapidez y apresuré el paso, llevaba mi iPod y llegué tan rápido que aproveché para ir hasta Qda. Pajaritos sin pensarlo mucho. La idea era llegar, echar un ojo y devolverme.

[divider] Primer encuentro [/divider]

En el caminó encontré varios terrenos extraños, de esos lugares donde huele a sexo y chanceo, muchos hombres son los que siguen esa ruta a esas horas, algunos sin franela, otros como posando, esperando algún detalle, pero la adrenalina se apoderó de mi y subí más rápido que nunca. Entre matorrales, en el sendero, a los lados y en todas partes escuchas sonidos raros, parece que en la oscuridad del Ávila se sueltan millones de orgasmos, tantos que no vemos, lo único que puedes hacer es escucharlos.

Llegué en un dos por tres a Qda. Pajaritos, ya caía del todo la tarde, pero lo había logrado, estaba en plena naturaleza, sólo -o eso parecía-, aproveché de descansar unos minutos escuchando el sonido salvaje y por esa tontería, debí usar mi celular para alumbrar la ruta de regreso, me agarró la noche, cuando se suponía que ya nadie estaría en el Ávila , o al menos eso imaginaba yo, hasta que comencé a bajar desesperado por irme.

[divider] Chanceo al mejor postor [/divider]

¿Para sostenerse o para chancear?
¿Para sostenerse o para chancear?

Una vez alguien me nombró, “la casa de Rebeca”, según el código LGBTI caraqueño, admite ese término para llamar al lugar especial de chanceo en el Ávila, pero yo no iba pensando en eso mientras bajaba, realmente la noche allá arriba es tétrica, parece impensable permanecer allí tan sólo para buscar sexo, pero sin darme cuenta, mientras bajaba confirmaba mi recuerdo.

A los lados del camino hay algunos troncos que sirven para apoyarte, entre Qda. Pajaritos, Qda. Quinteros, “La casa de Rebeca” y la entrada de Sabasnieves te encontrarás muchos, pero es hasta ese puente que divide el camino, donde se colocan incontables gays a realizar “Cruising for sex” o chanceo al aire libre.

La luz de mi celular los dejaba aturdidos, creo que muchos han desarrollado la vista para no estrellarse con tantas vainas que hay en el camino, pero lo cierto es que se ve de todo tipo de chicos buscando su mejor chance.

[divider] La dulce tentación [/divider]

A medida que bajas podrías decidir si unirte a un grupo o buscar un sólo hombre, hay tanta variedad que podrías escoger tu preferido, pero esa sensación de inseguridad que se vive en el país, me hizo olvidarme del morbo, terminé haciéndome la vista gorda sin mirar mucho, aunque de haber querido pude haber convertido mi domingo en una orgía, porque más de uno me habló al pasar.

La verdad, una aventura así es mejor acompañado, a estas alturas es difícil confiar en los desconocidos, mucho más si es en medio de la oscuridad.

[divider] ¿Qué c*rajo es Cruising for sex? [/divider]

Cruising es el acto de darse un paseo por lugares apartados en busca de una pareja sexual, por lo general, se da entre desconocidos y de manera casual, aunque también se utiliza el término para describir a los que usan la tecnología para encontrar sexo casual.

[divider] Un pelo más allá… [/divider]

El ambiente LGBTI en Venezuela aún está en pañales, a pesar de que existen innumerables lugares de ambiente y algunas zonas rosas casi declaradas, en nuestro país reina la homofobia, el resentimiento y en el menor de los casos una pronunciado rechazo por los homosexuales.

Es por esto, que algunos espacios han sido tomados, apoderados de las ganas de la subcultura de ambiente por ocuparlos, porque es necesario un lugar para cada grupo humano.

“En Venezuela el espacio público ha sido y sigue siendo heterosexual en todas sus expresiones, dimensiones y dispositivos, el colectivo LGBT y su subcultura  ha tenido que homosexualizar territorios despojados a la heteronormatividad, transformándolos en espacios temporalmente propio”

El triste final del asunto es que muchos homosexuales han preferido ocultarse y llevar a cabo sus expresiones en lugares apartados o bastante improvisados, lo que ha convertido a sus prácticas homoeróticas en prácticas muy peligrosas para la salud, además de promover la promiscuidad.

El camino para dejar atrás lo malo es plantear un mejor futuro, con entendimiento y comprensión por el otro, que por cierto, tiene tantos derechos como tú.

 Abajo la homofobia

 

 

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