Un mismo evento, diferentes lugares para verlo y dos maneras distintas de disfrutarlos

El Festival de Música y Arte de Coachella Valley se desarrolló nuevamente este año en Estados Unidos, exactamente en California. El primer fin de semana de este evento fue el 10, 11 y 12 mientras que quedan el 17, 18 y 19 de abril para que muchos artistas  y cientos de personas más sigan disfrutando del festival.

Sabemos que este tipo de eventos son muy populares y no es difícil conseguir gente que viaje, naturalmente, a California para pasar unos días divertidos en los conciertos. Sin embargo, existe la otra cara de la moneda en donde estamos algunos jóvenes que no tenemos ni la cercana idea de ir, no porque no nos guste o no queramos, sino porque nuestras posibilidades de tomar un avión, buscar hospedaje y tener suficientes dólares para no morir de hambre durante el fin de semana; no son nada cercanas.

Para esos que no tenemos la posibilidad de ir, le podemos dar las gracias a la tecnología por los streaming. Esas señales en vivo que con una conexión a Internet puedes “sentirte” en pleno Coachella. Este método  tiene sus pro a pesar de que no estemos allí, pero claro, nuestro contexto nos impide hasta eso, ver el Coachella 2015 vía streaming.

Llegó el primer día del evento e intentamos buscar el mejor streaming que exista en la web. Después de pasear por la deep web, subir y volver a bajar encontramos el mejor de todos. Buena resolución, carga decente y no tiene el bombardeo de publicidad que nubla la vista.

Después de esto consideramos mejorar el sonido de nuestras humildes cornetas calibrando la configuración. Esto casi siempre sirve para nada porque la calidad del sonido depende del streaming, no de nosotros. Y seguimos esperando lo que se viene. Nuestra silla o sofá están listos, tal vez un amigo se llegó a la casa para vacilarlo juntos y las cervezas y los snack no pueden faltar. Todo estos sucede mientras ya hay gente bailando y gozando en el lugar del festival.

coachella 2

Comienza la transmisión y los problemas empiezan. La Internet se pone lenta o se cae de buenas a primeras, el vecino decide poner tu género de música más odiado a todo volumen mientras nos quedamos viendo el signo de “cargando” como unos tontos, apretando los labios y pidiéndole al Dios de la red que todo mejore.

Si tuvimos suerte pudimos ver una que otra canción completa, tal vez no de nuestro artista favorito, porque ni idea cuando se monta en la tarima, pero logramos ver algo del ambiente que muchos están viviendo en el Coachella 2015.

Además de las presentaciones, salen notas informativas en donde aparecen fotos de artistas que fueron a pasar un buen rato en el festival. Allí, nos imaginamos tomándonos la selfie con cualquiera que nos pase al lado porque si llegamos a ir, hay que aprovechar hasta la foto con Pitbull y gritar “Dale” mientras grabas o tomas la foto para Snapchat.

Aaron Paul y Lauren Parsekian
Aaron Paul y Lauren Parsekian

Al volver a la realidad, te das cuenta que la Internet te dejó guindando, que te toca ver el trending topic del día o el time line de la banda que querías ver para revisar si lanzaron el tweet diciendo: “¡Here we are Coachella!” y darle play a tu canción favorita en el iPod  todo volumen.

Al dejar el streaming de un lado y darnos cuenta que no servirá de nada, es casi imposible no deprimirnos un poco y recordar qué nos tiene en esta situación en donde no hay posibilidades de ir al próximo Coachella, al siguiente Lollapalooza o al Estereo Picnic cuando no somos del país en donde es el festival.

Mientras que para algunos jóvenes es cuestión de ahorrar, para muchos de nosotros la cosa se pone cuesta arriba y nos terminan “salvando” los famosos streaming, que con la calidad de Internet que tenemos algunos no sirve para nada.

Disfrutar esos conciertos no depende de tus gustos musicales, depende de tu capacidad monetaria, cosa que muchos no tenemos.