“Estoy cansada de oír el discurso de los ricos y los pobres, todos somos venezolanos, eso es lo que a nosotros nos une”, afirmó la estudiante de Derecho, Froila Pimentel

 

Por: María Gabriela Rodríguez Ivanac

El Centro de Estudiantes de la Universidad Monteávila (CEUMA) le ofreció a su estudiantado un espacio donde las opiniones y los diferentes puntos de vista puedan ser escuchados y debatidos. El pasado 24 de abril se llevó acabo en el auditorio de la UMA el primer debate entre alumnos con respecto a la situación que atraviesa Venezuela. Se realizó bajo la dirección del presidente del CEUMA, Andrés Atencio, y con la participación, como moderadora, de la periodista y profesora Noris Argotte Soto. El debate tenía como finalidad el intercambio de ideas para incluir a todos en el direccionamiento de la comunidad umaista.

Los temas a tratar fueron específicos y se dividieron en cinco preguntas mediante las cuales los asistentes pudieron expresarse. La primera pregunta en debatir, fue: ¿Entendemos la raíz de la crisis política en Venezuela? Si bien, es cierto que hay muchas razones para ejercer el derecho a la protesta, es necesario comprender a fondo las causas para poder erradicar los problemas. Estudiantes expresaron su opinión y llegaron a la conclusión de que no hay solo un motivo ni una sola solución. Muchos afirmaron que la raíz está en la crisis ideológica, en el resentimiento, en la desinformación y en el incondicional apoyo al gobierno por parte de sus seguidores. Wilfranck Marcano, estudiante de primer año de Derecho, afirmó:

“Creo que estamos viendo, en cada una de las protestas que vivimos hoy en día, solo la punta del iceberg, y creo que estamos protestando viendo la punta del iceberg. En Venezuela sabemos que hay un problema de escasez, de inseguridad, de hampa, de colectivos armados, que hay un problema económico fuerte y obviamente al ver los sectores políticos, hay una crisis política. Pero el problema no radica allí. El problema no es si la señora de Petare o la de La Lagunita tiene o no tiene azúcar. Ese es el resultado del problema. El problema está en que desde hace 15 años se ha venido imponiendo un sistema que está arrojando resultados es ahora. La invitación es que cuando vayamos a protestar, no veamos solo cómo agarramos la piedra y la lanzamos o cómo vamos y nos dirigimos a los compañeros que tenemos al lado, sino que veamos el fondo de por qué lo estamos haciendo, porque en la medida en que tengamos contenido para protestar, vamos a poder salir adelante y tener un país mejor”

A pesar de haber sido pautadas cinco preguntas para el debate, solo hubo intercambio de ideas con respecto a dos de ellas, ya que el tiempo no permitió culminarlas en su totalidad. El debate finalizó con la pregunta: ¿Cuál ha sido el rol histórico del estudiante? ¿Es luchar por los problemas esenciales de la sociedad?  El Movimiento Estudiantil ha jugado un papel muy importante a lo largo de la historia de Venezuela. Ejemplo de esto, su participación en la Batalla de la Victoria en 1814. La Generación del 28 que se plantó ante la dictadura de Juan Vicente Gómez y durante los años 50 volvió a luchar ante la fuerte represión de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez. Hoy, como en el transcurso de los últimos 15 años, los estudiantes vuelven a tomar el liderazgo de una lucha que es de todos los venezolanos. No todos saben el rol histórico que ha desempeñado el Movimiento Estudiantil, pero muchos menos saben por qué ha luchado y el motivo de hoy para luchar. Muchas intervenciones se realizaron a partir de esta pregunta, pero muy pocas realmente la respondieron. Wilfranck Marcano nuevamente afirmó la existencia de un error en los objetivos del Movimiento Estudiantil, pues según él, tanto la reconquista de la democracia como la reconciliación nacional son conceptos muy ambiguos y grandes, lo que no permite su claro entendimiento. A pesar de eso, el estudiante añadió:

“Nos toca como estudiantes no solo criticar al Movimiento Estudiantil, sino aportar y estudiar qué es lo que está pasando y por qué esos son los dos objetivos”.

Finalmente, la estudiante de cuarto año de Derecho, Froila Pimentel, cerró el debate afirmando:

Venezuela atraviesa sus horas más negras como República y nos corresponde a nosotros como estudiantes, alzar la voz contra eso y solo se puede hacer en la calle, con la protesta pacífica”.