El domingo dieciséis de julio de 2017 no fue un domingo cualquiera, no fue un domingo de salir a comer helados o ver fútbol: El Domingo dieciséis se hizo historia.
Venezuela no solo le dio una cátedra de civismo al mundo, sino también de rebeldía. Rebeldía legítima y organizada. Rebeldía de la que empuja a escribir no solo relatos épicos e inspiradores, sino nuevas leyes, nuevos parámetros. La misma rebeldía que construye e impulsa cada nuevo capítulo de la historia.

Lo del dieciséis fue un evento sin precedentes. Nunca antes tanta gente salió de sus hogares para participar en el acto de protesta ciudadana más grande que el mundo haya vivido. Este hito quedará indeleble como caso de estudio para politólogos y estadistas. La jornada del dieciséis será tomada como ejemplo para los que luchan por su libertad, pero también como advertencia para cualquier gobernante con ansias de poder absoluto.

El domingo dieciséis Venezuela volvió a escribir con letras grandes en la historia mundial. Dimos un paso al frente como país, como república pero no es un solo paso lo que nos separa de la meta. Si, vamos ganando, pero para que ese “vamos ganando” se convierta en un “ganamos” es necesario que sigamos adelante.  El paro cívico de hoy es una muestra más de lo que podemos hacer si nos organizamos y trabajamos juntos.

Sigamos caminando con paso seguro, demostrando de lo que somos capaces.