Directores.


Que seas un director multipremiado y aclamado por la crítica no te garantiza nada. En una posición más alta que ellos, están los estudios y franquicias, es decir, los que tienen la chequera el poder.

Es por eso que directores épicos como Christhoper Nolan y Quentin Tarantino o más normalitos como Terrence Malick, no han podido llevar a cabo sus fantasías más descabelladas.

Películas que necesitan una enormes cantidad de recursos para ser proyectadas; o aunque no lo crean, un guión que estaba tan mal escrito que al tipo se lo devolvieron a los pocos días de haberlo mandado.

Más o menos, esos son las razones que han dado las productoras para que los proyectos más sollados de los directores hayan terminado dentro de una gaveta.

Podrá ser un cliché, pero en la vida nada es imposible: así que hurgamos en los archivos perdidos y nos topamos con el material olvidado de los directores.

¡Comenzamos!

Christhoper Nolan

En el 2002, después del éxito de Insomnia, el cineasta se enfrascó en otra producción, una más apegada al género biográfico.

La sinopsis de aquella producción olvidada giraba en torno a la vida de Howard Hughes, uno de los pioneros en ingeniería náutica militar.

Dice Nolan en una entrevista que su trabajo apuntaba a ser uno de los mejores en el cine biográfico sin embargo no contaba con que alguien estaba trabajando en algo parecido.

“Incluso había buscado la casa donde iba a filmar algunas de las escenas de Howard. Jim Carrey era el que lo iba a interpretar. Hasta la fecha, era el mejor guión que había escrito, pero Scorcese se me adelantó”, lamenta el director inglés.

Y sí, fue Martín Scorcese quien tenía un proyecto mucho más avanzado, además su Howard Hughes era de lejos más carismático que Jim Carrey.

Leonardo Di Caprio avasalló cualquier oportunidad de brillar de Carrey. Así que el final es más o menos conocido.

El Aviador fue uno de los films más comentados en la previa entrega de los Oscars, y aunque no se premió el soberbio trabajo de Scorcese y la inolvidable interpretación de Di Caprio; la película acumuló cinco premios entre: montaje, fotografía, guión, vestuario y actriz de reparto.

Nolan se enfocó en hacer Batman Begins.

Y menos mal que sucedió así.

Terrence Malick

A Malick le han engavetado muchos proyectos: un biopic dramático sobre la vida de Jerry Lee Lewis, uno de los pioneros del Rock and Roll, además de la cancelación de un ambicioso proyecto llamado en clave “Q”.

Sin embargo, una de sus peores decepciones como cineasta ocurrió cuando quiso hablar sobre la vida del Che Guevara: Malick quería llevar al cine una película sobre la estadía del Ché Guevara en Bolivia.

Malick documentó y observó la vida del Ché mientras era corresponsal de la revista Lifetime en 1966-1967, así que tenía material de sobra para comenzar a construir la película.

Aunque las cosas no salieron como el quería.

A los pocos días de haber entregado el guión, uno de los ejecutivos lo llamó y se lo devolvió.

¿La razón?

Estaba escrito de una forma desordenada, difícil de descifrar, y el final era una encrucijada de ideas que nunca se desarrollaban de la mejor manera.

David Fincher

Sostiene la crítica especializada que la peor debacle como cineasta de Fincher fue con la adaptación de la novela gráfica Torso.

Una historia que trataba acerca de Eliot Ness, un oficial de policía que hizo una limpieza para eliminar la corrupción de uno de las jefaturas policiales más grandes de la ciudad de Cleveland.

¿Una de las principales razones para engavetar el proyecto?

Nunca se encontró con un rostro masculino que quisiese representar los antivalores del oficial Eliot Ness. Uno de los que estuvo más cerca fue Matt Damon, pero las negociaciones se estancaron; incluso se habló sobre la posibilidad que Rachel Mc Adams tomase el papel, pero nunca se concretó.

Lo cierto es que Fincher se hartó de la situación y se concentró en filmar “La Red Social” con Jesse Einberg y Andrew Garfield en 2008.

Sin embargo, en la actualidad el proyecto de Torso no se ha olvidado por completo, otro director de nombre Paul Greengrass, se hizo con él y progresivamente ha ido construyendo un guión.

Esperamos que en un futuro podamos verlo cristalizado en una película o una serie.

Kathryn Bigelow

A Bigelow siempre le han gustado las películas sobre conflictos sociales y bélicos. Es por eso que mucho antes de “La zona del miedo” y “La hora más oscura”, la exesposa de James Cameron tenía entre manos un proyecto grande como Francia.

Y era allí donde sería la locación de su película: Juana de Arco y la compañía de los Ángeles: Una entrega bastante compleja, ambiciosa y épica sobre la vida y muerte de una de las mujeres más importantes en la historia de Francia.

Sin embargo, por haber diferencias entre quien debía ocupar la parte protagónica, la producción se estancó. Los productores querían a Milla Jojovich, y Bigelow prefería a Claire Danes.

Al final, uno de los productores se alejó considerablemente de la idea de Bigelow, haciendo en 1999, una película totalmente diferente: La mensajera: La historia de Juana de Arco.

En respuesta, Bigelow demandó a Besson por haberse apropiado de la idea original.

Quentin Tarantino

Muchos de los críticos de cine consideran que Tarantino es un director que vive ante la sombra de su propia paradoja e incertidumbre.

Es decir, que puede empezar un proyecto y abandonarlo al poco tiempo; más o menos eso fue lo que pasó con Cuervo Asesino.

El contenido total de la obra es uno de los secretos mejor guardados de Tarantino, solo se sabe que una de las escenas le inspiró a hacer Bastardos Sin Gloria.

Y probablemente, nos quedemos sin saber que era lo que planeaba hacer Tarantino con Cuervo Asesino.

Sí, ya que el director ha dicho que después de su décima película va a retirarse del mundo del cine.

¿Quizá Cuervo Asesino era la película más violenta que el director habría creado hasta la fecha?

Posiblemente, nunca lo sabremos.