Estamos en contra de la homofobia. En contra de cualquier tipo de discriminación. En contra de cualquier creencia de que alguien es mejor que otro simplemente porque piensa distinto. Que haya un día en contra de la homofobia es una de esas diatribas anacrónicas que me niego a entender hoy en día. ¿Por qué? La respuesta después del salto.

Porque simplemente la homofobia es una estupidez. Que todavía nos etiquetemos como “hetero”, “bi”, “gay”, “medieval” o cualquier otra que se empeñen en crear, es como un pie que se nos quedó en el pasado. Por favor, hay cosas más importantes que requieren nuestra intención. Mientras lo que tú creas no le haga daño a nadie y te haga feliz, simplemente está bien. Nadie puede decirte lo contrario.

Tenemos que tener conciencia de lo que está pasando. Y valoramos cada campaña que se hace para intentar erradicarla, pero usemos todo ese talento para otras cos. El tiempo se va. Hoy estás mañana no lo sabes. Lo que proponemos es que ya dejemos de vernos como “homos” y “gays”. Así de simple. No nos agrupemos según el género de la persona que nos gusta. Ni por la religión ni color ni tendencia política ni el tipo de música que nos gusta. Te gusta alguien y punto. ¿A alguien le parece mal? Pues no pierdas tu tiempo haciéndole entrar en razón. Tal vez ese pana que tienes que vive burlándose de ti porque eres gay el día de mañana sepa lo que se siente cuando su hijo sea víctima de un ataque homofóbico.

hay cosas más importantes que requieren nuestra intención

Ya mucha polarización política tenemos como para agregarle una verdura más a este sancocho. Si el tiempo que pasamos revisando las fotos de Facebook de nuestros contactos para saber con quién está follando fulanita lo invertimos en desarrollar algo novedoso, tal vez las cosas serían diferentes. Yo creo que sí es posible. Somos la generación que puede ir cambiando las cosas. Somos la generación que no llegará a ser como los tíos viejos que consideran a los gays unos enfermos y le echan la culpa a las madres de “no haberlo criado como un hombrecito”.

Siéntete libre e deja que los demás lo sean.

Créeme, ese puede ser todo el granito de arena que necesitamos que pongas para hacer de este país un lugar mejor.