Los cangrejos son animales particulares. Por cosas de la vida y la fisiología, los pobres no pueden moverse en línea recta hacia adelante; de allí viene el dicho venezolano que dice “vas pa’tras como cangrejo” y no hay nada mejor que esa frase para describir la situación actual del país.

Caminando no, corriendo para atrás, en patines y sin frenos.

El primer síntoma de retroceso fue la reaparición de enfermedades como sarampión, salmonelosis, fiebre aftosa, escabiosis y malaria. Decimos reaparición porque que habían sido erradicadas; lo que implica que en algún momento, Venezuela podía jactarse de haber eliminado completamente las incidencias de estas patologías. Lo cierto del caso es que sin control sobre el cerco sanitario, la cosa se complica.

Pero sigamos hablando de cosas que se han ido de las manos del gobierno; porque al final de cuentas ellos son el Marty McFly de esta historia.

La devaluación del Bolívar chiste, digo, Bolívar fuerte ha sido una de las pocas cosas que ha avanzado con paso seguro. El establecimiento del nuevo cono monetario ha sido algo así como el cuento del gallo pelón: Que vienen los nuevos billetes, que no llegaron completos. Que pedimos más, pero no han llegado –ni llegarán-. Que los de cien no sirven, que si sirven. Después dijeron que no era necesario un billete de tan alta denominación, que con el nuevo billete de 20000 ya no puedes comprar ni siquiera un cartón de huevos.

Lo último que se les ocurrió para enredar más la trama a algunos partidarios del régimen es plantearle al directorio del Banco Central de Venezuela la creación del “Bolívar Oro”. Aquí viene la mejor parte: Bolívar Oro es el nombre con el que el sector oficialista rebautizar la morocota. Una moneda que se usaba en el país en los años 1800 debido a que no existía una oficial.

Según el portal web Monedas de Venezuela, las morocotas eran de oro y equivalían a 20$ de los Estados Unidos. Su aleación era de un 90% de oro con un 10% de cobre, dando una pureza de 21.6 quilates. Entonces, en Venezuela ya no te van a matar para quitarte el teléfono o el carro; sino por una simple monedita.

Por si eso fuera poco, la improvisación no solo es la regla en salud y economía. Con este gobierno, la escasez de alimentos no es algo nuevo.  Lo que sí es distinto es el nuevo nivel de subsuelo al que debemos haber llegado para que el gobierno promueva una cosa tan absurda como el “plan conejo”.

En consejo de Ministros, Maduro explicó que el plan consiste en entregar conejos a las comunidades y esperar a que “se reproduzcan como conejos”. La idea es utilizar al animalito como sustituto de la carne de res y de pollo; cuyos precios superan los 28 mil Bolívares el kilo. Pero en un país sin efectivo y donde el salario mínimo ni los cesta tickets no alcanzan para cubrir la canasta básica; ¿de dónde demonios saca plata el más pobre para invertir en la cría de conejos?

De invento en invento, en los últimos años lanzaron al país por un barranco. Lo peor del caso es que creen después de tanta frustración, la gente se va a quedar de brazos cruzados.