Si a ver vamos, el gobierno es un matón a sueldo.

¡Hasta parecen sacados de una película! Si fusionas a  John Wayne Gacy, Jeffrey Dahmer y Michael Myers, lo que salga de allí no puede ser tan malo como el régimen. Cual plaga, los tipos van acabando con todo sin remordimientos y por si acaso, queman la tierra para que no crezca nada más.

¡TO-DO! Las reservas internacionales ya no están en el piso, sino tres escalones más cerca del infierno. Revendieron nuestras reservas naturales y, para rematar, debemos tanto dinero a otros países que, mis tataranientos y los tuyos tendrán que seguir pagando la deuda.

Nadie se arriesga a invertir porque las no existen las garantías mínimas. Pero el hambre del matón es insaciable. Tiene que seguir robando y contrabandeando.

Día tras día acaban con nosotros. De acuerdo con el Observatorio Venezolano de Seguridad (OVS), durante el primer semestre de 2017 tuvieron lugar un total de 9.927 asesinatos en el país.

Pero para ellos nada es suficiente. No nos matan de uno a uno, sino de cien en cien; matan nuestras esperanzas y planes a fuerza de políticas fallidas y desidia. Con embalses que rebasan, pueblos incomunicados, calles que se inundan y postes inservibles que electrocutan a buenos vecinos.

Te matan llevándote preso, porque te hacinan y se desentienden. Después se asombran y juegan a pasarse la culpa cuando te encuentran frío en la celda.

Nos matan de hambre; con hospitales vacíos, sin medicinas y trayendo de vuelta plagas que habían sido erradicadas.

Pero, con todo y todo,  no he visto el primer matón capaz de prolongar su reinado de forma indefinida. Siempre hay alguien que le planta cara.