El socialismo es una estafa; lo deben saber desde la pirámide del Sol en Tenochtitlán hasta la pequeña y acogedora villa de Ushuaia.

Sin embargo, hay dos países que han sido destruidos por el Socialismo. Nos referimos a Cuba y Venezuela.

De hecho Cuba fue quien le vendió la idea a Venezuela.

La tragedia ocurrió hace más de 18 años, cuando un tal Hugo Chávez se empezó a contaminar con el germen del comunismo en su viaje a Cuba. Para poner las cosas en un contexto fácil: Hagan cuenta que Anakin Skywalker era Chávez y el canciller Palpatine era Fidel.

Así que Hugo Chávez, poco a poco, fue pasándose al Lado Oscuro, el mismo lugar en que la destrucción, el hambre, la miseria bailan como llamas en torno al socialismo.

Cómo continúa la película, es conocido por todos: en diciembre de 1998, Chávez barrió a los demás contendientes en su carrera por la presidencia.

Sin embargo, los electores no sabían que cada voto que le daban a Chávez, se iba a convertir en una especie de boomerang mortífero que atentaría contra ellos y el país.

Estrangulación a las empresas privadas

La revista Zeta, en su publicación del 2011, hizo un excelente reportaje de investigación sobre la expropiación a la compañía Agroisleña.

Agroisleña fue fundada en 1955 por el español Enrique Fraga. Es decir que tenía 52 años cooperando con el desarrollo agrícola en el país: se encargaba de proveer semillas y fertilizantes a más de un 70% de agricultores.

Además de ofrecer créditos y cursos de capacitación con el objetivo de financiar al emprendedor e instruirlo en la prácticas de la siembra y manejo de la cosecha.

Sin embargo, Anakin Skywalker, hace rato ya se había contaminado con el gen del populismo y expropió Agroisleña a finales de 2010; explicó que las razones de su “adquisición forzosa se debía a que la empresa se había convertido en un “oligopolio”.

El término hace referencia a una compañía que controla el mercado debido a la escasez de competencia.

Entonces, ¿por qué el gobierno no promovió la creación de una o varias empresas que se dedicaran a una práctica similar?

Porque no le importa la competencia. No va de la mano con su ideología; se dedicó fue a expropiar y a quebrar una de las empresas más importantes del país que se encargaba de ofrecer créditos y semillas a los agricultores.

¿Y qué fue de Agroisleña?

Ahora es Agropatria; un nido de cucarachas con uniforme, boinas rojas y botas negras que vende los insumos a sobreprecio.

Hegemonía comunicacional

Al socialismo no le gustan los altavoces.

Medios de comunicación han sufrido el mismo destino que Agroisleña. Emisoras de radio y canales de televisión han sido expropiados.

Según un archivo finales de la década pasada, más de 34 emisoras fueron cerradas en el 2009. Específicamente en Carabobo, Bolívar, Amazonas, Anzoátegui, Caracas, Táchira, Apure y aunque ustedes no lo crean, Barinas.

Sin embargo, uno de los casos más evidentes de tiranía fue el cierre de Radio Caracas Televisión en 2007.

El diario argentino La Nación, explica en uno de sus trabajos investigativos que Hugo Chávez cerró el canal de La Colina por varias razones. “La baja penetración de los mensajes del oficialismo en la audiencia venezolana preocupaba mucho al gobierno de Chávez. Sumado a la crítica razonable, esto le quitaba el sueño. Por eso, en lugar de competir decidió eliminar de un plumazo RCTV. La actitud, abiertamente antidemocrática, conforma además un notorio abuso de autoridad”.

Inflación como impuesto oculto

La inflación es la cuerda a la que se agarran los gobierno populistas para no naufragar.

Desde el 2014, se han impreso miles de billetes de 100. No nos olvidemos que con la aparición del Bolívar Fuerte se borraron dos ceros. Así que en realidad, fuera de trucos económicos y prácticas populistas, un huevo equivaldría a 100 mil bolívares.

Eso quiere decir que la inflación ha sido brutal. ¿Pero por qué y quién produce la inflación?

La inflación la produce el gobierno para continuar con su monólogo populista; ellos necesitan que exista liquidez en la calle, porque de esa forma, se aseguran de cubrir los salarios mínimos y pagos a empresas del Estado.

Por eso es que un aumento en Venezuela no debe ser celebrado, porque eso quiere decir que los empresarios van a subir sus productos para no perder ganancia y entonces el gobierno contraatacará con una ley de congelación de precios; y aparece por arte de magia el mercado negro.

Así se genera un mercado vicioso, es casi como un círculo donde el ciudadano queda atrapado y le es muy difícil salir.

Por eso es que el socialismo es una estafa, porque en teoría promueve el bienestar social del hombre, pero hace todo lo contrario.

Le quita su trabajo y lo deja morir de hambre.

¿Y si no hay trabajo, ni comida, que será del hombre? ¿Tendrá estímulo y fuerzas para ir en busca de sus metas y sueños?

El socialismo no es la solución a los problemas del hombre, solo los acentúa.

La verdadera guarimba la ha montado el gobierno durante 19 años.