El relato de la semana de la Escuela Nacional de Cine

Sentando en el patio de su colegio, Carlos da un mordisco a su sándwich de atún, mira atentamente a los zapatos pulidos de suelas negras de las estudiantes que pasan frente a el, mira sus sonrisas, sus ojos, su forma de mover las manos, observa con detenimiento cada rasgo.

Se detiene a observar sus propias manos y ve esa pequeña cicatriz que tiene en el dedo índice, que tanto odia, que tanto le molesta, pone cara de asco, se arregla el cabello, ese pedazo de cabello con personalidad, (como decía su madre) que siempre le molesta, se levanta, saca de su morral una pequeña armónica a la que llama “Lola”, comienza a tocarla, el viento parece afinarse con la melodía que esta tocando, pero al parecer nadie le importa, mira a los demás, nadie lo ve, el se esfuerza con su armónica, hace mas ruido, pero nadie lo ve, la armónica que viene siendo parte de el, de su personalidad, desde hace algún tiempo parece no estar causando ningún efecto a su alrededor, la lanza contra la pared, le parece un desperdicio de su tiempo, cae en el piso, la recoge, es su armónica, al final, ella no tiene la culpa, la limpia un poco, agarra uno de los morrales de sus compañeros que están pegados en la pared y se lo pone en la espalda, patea un vidrio cercano, busca romperlo, pero tan solo lograr herirse el mismo, agarra el morral y comienza a correr hasta llegar a una puerta transparente, la abre y ahí esta la piscina publica de la escuela, el agua luce mas azul que de costumbre, mientras el se quita la ropa y la deja tirada al borde, se prepara para saltar, se zambulle y el agua salpica, comienza a nadar, su cuerpo se siente tan bien, el agua parece ponerlo de buen humor de una forma que no entiende, esta nadando profundo, abre los ojos en el fondo de la piscina y se da cuenta que casi toca el piso, se acerca a la superficie y ve una silueta borrosa, llega hasta el final y se agarra del borde de la piscina, mira hacia arriba y ve a Naomi, vestida con su uniforme, sus medias blancas y unos tacones vinotintos, se encuentra parada enfrente de el, lo ve y no lo saluda, se quita los zapatos y poco a poco se va quitando toda la ropa excepto unas bragas de lencería blanca que le queden muy ceñidas en las piernas, mete los pies en la piscina y lo mira, sonríe, el se acerca hacia donde esta ella, la mira y toca sus senos, hace círculos alrededor de sus pezones con sus dedos, se concentra en esto por un pequeño rato, el la mira y se muerde los labios, ella entra poco a poco dentro del agua, de forma desesperada se acerca a el, pero el se aleja, ella lo alcanza, algo parecido a un juego de niños comienza entre ellos, se ríen y gritan, ella le hunde la cabeza en el agua, luego cuando le parece suficiente, lo deja respirar, el sale tosiendo del agua, escupiendo y maldiciendo, con los labios morados, el la agarra por la cara bruscamente y la besa , ahora el trata de ahogarla, pero ella es mas resistente y el agotado desiste, ella sale del agua ,inhala, se sacude, un hilo de saliva cae de su boca y grita, un grito, parecido a una risa escandalosa, el le tapa la boca, ella se aleja de el y sube al muro de la piscina, el nada hacia su dirección, pone las manos encima de sus piernas y sube al muro también, la ve fijamente a los ojos, se acerca a ella y le lame las gotitas de agua que caen alrededor de sus pezones, besa su entrepecho, avanza por su cuello con pequeños mordiscos, llega a su boca, le roza los labios con la punta de su lengua y la besa desesperadamente, hacen el amor en el borde la piscina. Carlos se viste, revisa el morral que robo y agarra el poco dinero que encuentra en el.

Naomi se viste y le da una nota a Carlos, donde dice que esta suspendido 3 días por “conductas inadecuadas”. El la mira y se ríe. Camina por el pasillo, entra un salón, en donde una chica rubia, le da 7 hojas rojas de suspensiones y le ofrece un cigarrillo. El las arruga y los pone dentro de su bolsillo, sale del salón y saca su armónica del bolso, empieza a tocar. Las chicas de su clase lo ven, se ríen, voltean los ojos, piensan que es un raro, un fracasado, el sigue caminando, llega a la salida, cruza la calle y se encuentra con Naomi, el le sonríe, ella lo ignora.

Carlos piensa para sus adentros que Naomi no es mas que una marioneta en búsqueda de pecado, terriblemente aburrida, pero eso no logra hacer que la desee menos, aunque estaba seguro que le seria muy difícil renunciar a su caparazón, había algo en ella salvaje que lo hacia volver, tal vez el era el responsable de haber despertado ese instinto en ella, hace una mueca de orgullo y se ríe para sus adentros. Observa a una anciana muy bien arreglada caminando por el parque que queda en frente de la escuela, saca de su bolso una botella de ron, toma un trago, mete la botella en el bolso y camina en dirección a la anciana, se arregla el cuello de la camisa, pasa las manos por su cabello, mientras se dice a si mismo “una bestia discreta siempre debe lucir respetable”.