FARC.


Después de tantos atentados, cuerpos mutilados y pueblos destruidos, la FARC se volverá un partido político el 1 de septiembre. Es decir, que en cuatro días, los hombres de bote y uniforme formarán parte del futuro político en el vecino país.

¿Más sed de poder o altruismo?

Rodrigo Londoño “Timochenko” se mostró visiblemente emocionado en el primer discurso que ofreció la FARC como partido político.

“Si nuestro compromiso es ofrecer nuestra fuerza y energía por la unidad de los sectores progresistas, democráticos y revolucionarios del país, de los movimientos políticos y sociales, de las múltiples organizaciones sectoriales y reivindicativas en el nivel nacional, regional y local, tenemos que tomar conciencia real de la amplitud con que debemos dirigirnos a la nación(…)”

En teoría parece que no abandonaran sus estandartes ideológicos.

De hecho, en otra de las líneas del discurso, explica que tras lo pactado en La Habana, asegura la continuidad de la “lucha del pueblo”.

Sin embargo, aunque parece que es muy temprano para saber que movimientos harán en el ajedrez de la política, podemos hacernos idea con las tímidas insinuaciones que han hecho en su cuenta de Twitter.

El nombre

Uno de los primeros asuntos en los que se ha ocupado la organización política es que los internautas opinen por medio de una encuesta cuál debería ser el nombre que defina el partido político.

Y para eso dan cuatro opciones, como pueden verlo en el siguiente tweet.

Un 36% se ha decantando por la opción Nueva Colombia.

Uno de los asesores jurídicos de las FARC, Enrique Santiago, concuerda en que el cambio de nombre es necesario para un cambio de percepción en la sociedad colombiana. “Cambiar las siglas sería abrirse a una nueva etapa que represente mucho más que la lucha armada“.

En ese mismo hilo de opinión camina Medina Gallego, de la Universidad Nacional. “Tienen que ganarse el electorado, ser incluyentes y tratar de desmarcarse de ese pasado que tanto daño causó. En las zonas rurales les puede ir mejor porque tienen unas bases sociales ganadas, pero en las ciudades la aceptación podría ser más difícil“.

Sus objetivos

Una de las cosas más interesantes que dice Medina Gallego, es que las FARC “tienen unas bases sociales ganados en las zonas rurales”.

Sin embargo, Timochenko ha dejado entrever que sus objetivos en el Congreso tienen como piedra angular la desigualdad social-respeto al campesino-protección al medio ambiente.

Desigualdad social: ¿Hay desigualdad social en Colombia? Sí, al igual que en todos lados. La Fundación Para el Progreso, centro de estudios sin fines de lucro, menciona en una de sus ponencias que la riqueza no hay que redistribuirla sino incentivarla.

Entonces, en ese sentido la FARC debe cambiar de discurso, para no nadar en las corruptas aguas del populismo.

¿Querrá?

Respeto al campesino: En el pasado, ha habido varios paros agrícolas en el vecino país, eso quiere decir que ese sector no está muy motivado con las políticas económicas del presidente Santos.

Quizá, es una de las cartas fuertes que tiene las FARC, conociendo de antemano por Medina Gallego, que la FARC goza de un alto grado de aceptación en las zonas rurales.

Protección al medio ambiente: Acá existe un doble discurso insultante. ¿Quiénes han destruido asentamientos, caseríos, aldeas y explotados bienes naturales en pro de sus objetivos?

Quizá el camino para Colombia sea observar con ojos de hierro cualquier pretensión que quiera hace la FARC “para ayudar a proteger al medio ambiente“.

¿Colombia está preparada?

Uno de los medios colombianos ha construido un artículo en donde se pregunta si Colombia esta preparada para aceptar la presencia de un grupo de hombres que le ha hecho tanto daño y ha impedido el desarrollo de un país.

Darío Villamizar, opina que el verdadero objetivo político de la FARC es constituirse como un partido comunista en las sombras del Congreso. “Será el mismo que tenían en la etapa de la guerra y de igual manera van a mantener la estructura partidaria leninista“.

Angel Becassino, también menciona el extenso prontuario que la FARC ha construido durante todos estos años. Además en su opinión, el partido político es una máscara.  “Las FARC está manejando una actitud de confrontación por redes sociales y otra  el ser excluyentes. Dijo que hay una decisión de las FARC de atrincherarse en lo que han sido y en lo que quieren seguir siendo, pero ahora representados en un partido político”.

Angélica Lozano, coincide con que la FARC tienen que cambiarse el nombre si quieren que los ciudadanos los miren sin desconfianza, odio, y temor, pero también destaca que luego del proceso de desarme, han construido una línea de lenguaje mucho más amistosa.

“Las FARC han evolucionado en estos cinco años de negociación, siempre conectándose con sus principios leninistas y hoy han hecho un esfuerzo comunicativo mucho más amigable”.

Como podemos concluir, la FARC se mueve entre los extremos: Si bien es cierto que su forma de comunicarse ha sido modificada con el objetivo de ser influyente, sigue teniendo sus ideales revolucionarios intactos, como mencionó Timochenko, al principio de su discurso.

Entonces, quizá eso sea su perdición.

No creemos que los colombianos quieran darle una oportunidad a alguien con la misma fórmula que destruyó a un país no tan lejano a sus límites.