“No todos los héroes usan capa, algunos ladran y tienen cola”

Una frase que engloba la grandeza de un personaje que ha causado conmoción tras los dos terremotos que azotaron a México este mes de septiembre.

Un arnés, un visor, unos zapatos de protección y el valor que acostumbra a tener, son sus únicas herramientas para que a día de hoy nuestra amiguita tenga 52 vidas rescatadas en su haber.

Su nombre es Frida, es una labrador de siete años que forma parte de la Unidad Canina de la Secretaría de Marina de México, y se ha dedicado al rescatismo desde que tenía apenas dos años.

Se dio a conocer cuando el primer sismo de 8,2 sometió a la nación norteamericana y volvió para brindar ayuda en el último desastre ocurrido hace unos días.

La “can” participó también en las pasadas tragedias ocurridas en Haití, Ecuador y Honduras.

Vaya currículum.

Con actos como éste, es imposible que el ser humano tenga un amigo mejor que un perro, o en este caso, perrita.

¡Larga vida para Frida!