Ayer fueron los American Music Awards 2016 y el talento salió a mostrar su mejor cara. Y me refiero exclusivamente a la modelo Gigi Hadid imitando a Melania Trump.

Para quienes no vieron el show -yo no lo vi, pero bueno-, el resumen este: Ariana Grande ganó como Artista del Año, Selena Gómez reapareció, Sting todavía puede alocar señoras en una tarima, las nalgas de Nikki Minaj parecen cada vez una joroba y Hadid fue la presentadora del evento.

Todo, pues, estuvo bastante tranquilo al parecer, pero la modelo aprovechó para agitar las aguas con su imitación de la próxima Primera Dama.

“Amo a mi esposo, el presidente Barack Obama, y a nuestras hijas Sasha y Malila”, dijo Hadid en referencia a la torpeza de la Trump, mientras ponía boquita de pato e imitaba su acento

Hadid estaba acompañada de Jay Pahroah de SNL. Pahroah también aprovechó para hacer una imitación de Donald Trump, diciendo: “Amo a Bruno Mars. No sé ni siquiera de qué color es, así que no lo puedo deportar.”

Francamente, ambas imitaciones fueron bastante pobres, pero dado lo poco atractivos que son estos premios, al menos dieron de qué hablar.

Los republicanos claro, se indignaron con todo esto, pero mi abuelita siempre decía que quien tiene rabo de paja no debería acercarse a la candela. Y mi abuelita ni siquiera es demócrata, ni vota en EE. UU.