Krysten Ritter. 35 años. Pennsylvania, Estados Unidos.

Krysten Ritter saltó a la fama después de interpretar a la alcohólica y malhumorada Jessica Jones en la serie de Netflix. Mención aparte, se lleva las palmas el villano Kilgrave.

Sin embargo, nos vamos a enfocar es en la carrera artística de Ritter.

Ritter inició su carrera como modelo. A los 15 años fue descubierta por un agente mientras recorría la calle. A raíz de la charla que mantuvo con él, y debido a sus exóticas facciones, fue recomendada para que firmase un contrato con la prestigiosa agencia de modelaje Elite Model Management.

Luego de un tiempo en que modela para los principales diseñadores en las pasarelas más famosas en el mundo de la moda, es contratada por la firma de Wilhelmina Models, en donde  también se destaca como una de las mejores.

Cierto día, y gracias a su abrumadora fama como modelo fue contactada para un casting publicitario sobre el refresco Dr Pepper -una bebida carbonatada similar a la Cocacola muy famosa en la Estados Unidos-.

Krysten se dio cuenta de que la actuación era su verdadera pasión y se retiró del mundo del modelaje. Poco a poco se fue abriendo en el mundo de la televisión.

Krysten Ritter y su paso por la TV

Empezó tomando clase en la academia de actuación Marjorie Ballentine, -una de las mejores en el país.

Su carrera lentamente fue en ascenso. Interpretó a una estudiante peligrosamente normal en La sonrisa de mona lisa, le siguieron participaciones en el medio, como la amiga de Rory Gilmore en Gilmore Girls, y Gia Goodman en Verónica Mars.

Sin embargo, a mediados de 2009, llega su gran oportunidad. Directivos del canal de AMC ofrecen un papel medio relevante para la segunda temporada de Breaking Bad.

Jane Margolis, así se llamaba la novia de Jesse Pinkman que muere de sobredosis después de haber tenido una extraña y cercana relación con él. Su actuación despertó excelentes grandes críticas y elogios.

El tiempo iba pasando y Krysten volvía a papeles que poco la destacan. Aunque, cuando al principio de 2013 sus agentes la contactaron para decirle que directivos de Netflix querían hacerle una prueba de audición en una serie de una superheroína casi la termina desechando.

Según Krysten, las historias de superhéroes no eran para ella, sentía piquiña cuando las veía. Pero cuando intimó más con la historia quedó seducida por el humor negro retorcido que manejaba la historia de la atormentada detective Jessica Jones.

Así que el resto es historia. Jessica Jones es la mejor serie de superhéroes que hasta ahora se ha hecho en televisión. Las críticas alaban los matices de los personajes, el argumento que se va construyendo por las reacciones de los eventos que se van desencadenando en el posterior final que no deja a nadie indiferente.

Krysten Ritter es una belleza. Piel blanca translúcida. Alta. Cabello negro y abundante. Una inteligencia superior. Piernas largas. La estampa de una modelo que también puede patear traseros.

Por eso, Krysten Ritter tiene ese extraño no se qué que sencillamente nos vuelve locos. Vamos a terminar como Kilgrave.