Silencio. El más absoluto silencio. Allí en la quietud de la noche; el director de cabello engominado y gafas gruesas suspiraba en medio de la soledad. Había estado a punto de morir por una sobredosis en 1975.

Ahora, después de 32 años, Scorsese -más vivo que nunca- ha confeccionado Silencio; historia que trata acerca del viaje que emprenden dos padres jesuitas buscando a su mentor en los parajes más remotos del Taiwán del siglo XVII.

Aunque en el reparto se encuentran actores de talla mundial como Andrew Garfield -El sempiterno adolescente enamorado de Mary Jane-, Adam Driver -Parricida-, y Liam Neeson -jamás se te ocurra secuestrar a alguien de su familia-; la película ha tenido que atravesar por numerosos problemas.

Como si una maldición se hubiese escondido en su guión, Martín ha tenido que lidiar con muchos obstáculos desde que empezó el rodaje del film.

Cuerpos que caen desde estructuras elevadas ocasionandoles la muerte de forma instantánea.

El inesperado clima ascendía hasta calurosos dígitos teniendo que ocultarse entre los trailers para no sufrir descompensaciones debido a deshidrataciones; en otras ocasiones descendía hasta ofrecer numeroso chaparrones, uno tras otro, y tal vez, -sí amanecían postrando el pie izquierdo en el suelo-, un tifón irrumpía en el set de la película, obligándolos a abandonar de manera inmediata las tomas que tenían pautadas.

No obstante, antes de emprender la producción también aparecieron fantasmas en formas de denuncias, puesto que una productora italiana -Gecchi Pictures- había contratado a Scorsese hace muchos años para realizar el guión, y al fijarse en la continua inoperancia del afamado director, expresó su inconformidad y molestia en vista del tiempo tan prolongado que había transcurrido sin recibir una ligera muestra del manuscrito.

¡Qué panas tan intensos! ¡El arte no tiene tiempo!, diría un pseudo hippie, pero tendría burda de razón.

Finalmente, Silencio ha logrado vencer la maldición. La película cuenta con excelentes críticas. Andrew Garfield ha alcanzado su madurez, observándose -al menos en el trailer-, un personaje auténtico y una interpretación impecable del mismo. Actuación que probablemente sea el andamiaje perfecto para alcanzar la nominación a los premios de la Academia, quién sabe si hasta para más…

Por aquí dejaré el tráiler del sinuoso film.

(Enrique Ortega)