Leopoldo López.


Lilian al frente del hospital

Una mujer rubia, al borde de las lágrimas, se encontraba al frente de un portón cerrado, clamando por sus derechos.

Su nombre es Lilian Tintori, a su derecha estaba Antonieta Mendoza, madre del político, en claro shock, y Juan Carlos Gutiérrez, abogado de López, mientras eran fríamente ignorados por los vigilantes del Hospital Militar, que se apostaban al otro lado de la verja.

Lilian, aferrada a las rejas negras, sostenía un pañuelo en su mano derecha para desaparecer las lágrimas que no podía reprimir. Pero, sin embargo, seguía insistiendo ante la mirada indolente de los hombres de verde.

A pocos centímetros de la mujer, el abogado de López, trataba, sin fortuna, de comunicarse con personal de la cárcel de Ramo Verde, en donde, en teoría, ya no se encontraba López, gracias a un explosivo tweet que había escrito Leopoldo Castillo minutos atrás y que había sido el detonante de la desesperación del pueblo venezolano ante enfrentar la cruda y presunta noticia de la muerte de su líder.

Después de unos minutos, el silencio de la noche fue interrumpido por un timbre que provenía del celular de Juan Carlos. Era el capitán de Fragata, Rodríguez, con una extraña noticia: Leopoldo López no estaba ingresado en el recinto hospitalario, sino que aún permanecía recluido en la prisión de Ramo Verde.

Así que Lilian, Antonieta y Juan Carlos, incrédulos ante la noticia, se desplazaron a la cárcel para comprobar, con sus propios ojos, que el líder político aún seguía con vida.

Rumores en redes: Leopoldo Castillo y Marco Rubio

Leopoldo Castillo, en horas de la noche -8:01 pm-, desde la ciudad de Miami, publicó un tweet que contenía una información muy delicada. “Traslado de Leopoldo López desde Ramo Verde hasta Hospital Militar. Sin signos vitales. Régimen maneja hipótesis de intoxicación”.

La incertidumbre estalló. De inmediato, miles de venezolanos aferrados a las redes sociales, pues es el único espejo que refleja la realidad del país, empezaron a hacer eco de lo que decía el reconocido periodista.

Al principio, se esculpió la teoría de que Castillo había sido víctima de un ‘hack’. Lo que explicaría que el Gobierno trataba de crear una cortina de humo para cubrir la verdadera tragedia de ayer.

El asesinato de Armando Cañizales, un adolescente de 17 años, músico del Sistema Nacional de Orquestas, recibió un disparo en el cuello mientras manifestaba en Las Mercedes, Caracas, y la tanqueta de la Guardia Nacional Bolivariana que arrolló sin piedad a una multitud de jóvenes a la altura de Altamira, municipio Chacao.

Pero, sin embargo, Castillo, minutos después, -8:59 pm- desde su propia cuenta de Twitter, confirmaba la información. “Mi cuenta no ha sido hackeada, siento compartir esa información”.

A las 9:33 pm, Lilian Tintori, explicaba en un tweet, que se dirigía, en ese instante, al Hospital Militar, para pedir ver a Leopoldo.

Las redes se inundaron de miles de hipótesis. Mientras Leopoldo Castillo ignoraba las oleadas de menciones que llegaban a su cuenta y Lilian emprendía su camino al hospital, una fuente internacional se pronunció para reforzar la veracidad de los hechos.

Marco Rubio, senador del Congreso en los EE. UU. para el estado de Florida, aseguró que Leopoldo fue trasladado al mismo lugar que había mencionado Castillo, sin embargo se alejó de la información oficial que había divulgado el periodista. “He confirmado que Leopoldo López ha sido trasladado al Hospital Militar. Se encuentra en graves condiciones”.

Y ante la conmoción, apareció el más detestable de todos.

Prueba de fe: ¿editada por Cabello?

“Tengo un bombazo”, advirtió a la audiencia.

“La derecha desesperada montó el show con el cuento de Leopoldo”, argumentó, para acto seguido exclamar: “Yo tengo una grabación de López. De ahorita. De este momento”, agregó, en su programa Con el mazo dando, lo que ocasionó que miles de guardias, sentados y resguardados bajo un toldo, al frente de la tarima donde se encontraba el diputado, prorrumpieran en aplausos.

Y, efectivamente, se desvaneció la figura enfundada del presunto líder del Cartel de los Soles y en su lugar, apareció la presunta fe de vida de Leopoldo López.

El preso se encontraba fuera de su habitación. Pantalón negro y franelilla blanca.  Brazos cruzados y mirada seria.

“Me informan que este es un mensaje de vida para mi familia, hoy es 3 de mayo, y son las 9:00 de la noche. Es un mensaje para Lilian. No entiendo la razón por la cual se quiere dar una fe de vida en este momento. Le mando un mensaje a mi familia y a mis hijos que estoy bie”.

El mensaje no llegó completo porque el video se cortó – se evidenció que la toma de la declaración de Leopoldo se grabó en dos videos diferentes- y surgió el logo del programa Con el mazo dando.

Lilian en Ramo Verde

A las 12:38 am Lilian subió una imagen mientras estaba en Ramo Verde. Estaba observando, de frente, a una barrera humana de guardias que impedía su paso hasta las instalaciones de la cárcel.

El alba descubrió a la mujer rubia que seguía a pie de cañón, esperando una respuesta proveniente del piquete que obstaculizaba su paso.

Cuando eran las 6:22 am del día de hoy, Tintori actualizó su Twitter haciendo una grave denuncia en contra del régimen. “El video de la dictadura es falso. La única fe de vida que vamos a aceptar es ver a Leopoldo”.


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