5 libros. Más de 7.000 páginas.

1.Ada o el ardor. Vladimir Nabokov.

LibrosEl polémico autor de Lolita empezó a escribir este libro en 1969 y lo terminó cerca de 1978. La historia se construye a través de dos crónicas que van envolviéndose para ofrecer un creciente desconcierto al lector.

Numerosas metáforas. Prosa enredada. Nudos de marinero narrativos. Chistes de doble sentidos discretos. Y sutiles cargas de semántica hacen de Ada o el ardor una historia que podría antojarse inacabable.

 

 

2. Rayuela. Julio Cortázar.

LibrosNo es difícil de comprender. El “problema” reside en su naturaleza ambigua. Pudiéndose leer de arriba hacia abajo. Tal y como Cortázar imaginó. Como si nuestros ojos jugasen a la Rayuela. Ya sea en un extremo o el otro. Vamos pasando página por página. Y, por qué no, construyendo nuestro propio final.

Existen personajes que tocan temas medio complicados inmersos dentro del campo de la metafísica, o intrincadas conversaciones que mencionan ciertas cuestiones que el público notará un tanto densas.

Sin embargo, una vez Cortázar fue preguntado por la complejidad de los diálogos y alcanzó a contestar: “Todos sois hipócritas, mi libro refleja conversaciones entre eruditos, así que ustedes que se hacen catalogar así, han caído alguna vez en ellas. No critiqués una cosa en la que incurrís”.

  1. En busca del tiempo perdido. Marcel Proust

LibrosSobre esa osada obra parisina, Josefina Lazcaray escribió: “Es una serie de libros muy complicados por la sintaxis tan propia y compleja de Proust: la ausencia de puntos en pasajes larguísimos en los que va hilando ideas dispares. Es fácil perderse. Pero cuando pasas el episodio 80, el cerebro se acostumbra a su forma de escribir, y ya está preparado para el resto que, si le coges el punto, lo devoras”

Y es que Proust levanta esa magnánima obra de 3.000 páginas entre 1908 y 1922. Al poco tiempo falleció, suponemos, con una gran sonrisa en su arrugado rostro al ver su colosal obra finalizada.

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4. 2666. Roberto Bolaño.

LibrosPocos podían apostar que después de Detectives Salvajes vendría algo más grande. El techo, creía la crítica, se había rozado con la historia de aquellos personajes pintorescos recorriendo México. Nadie apostaba que Bolaño tendría una biblia bajo la manga.

Se equivocaron. Para bien.

El plan inicial de Bolaño era dejar un patrimonio financiero para sus hijos. Constaba de cinco libros. Ellos tuvieron otra idea. Juntaron todo y el resultado fue un ejemplar de más de 1.000 páginas que nos hunde bajo una capa espesa de violencia hacia las mujeres en la turbulenta y ficticia ciudad de Santa Teresa.

Aunque, dice Josefina Lazcaray que Bolaño expone el tema de la violencia de forma reiterativa. “Me dio bajón. Bolaño tiene una escritura espectacular, pero en esa parte describe uno tras otro los asesinatos de mujeres, durante páginas y páginas que pasan de lo tedioso a lo angustiante sin interrupción”.

Es decir, no hay un punto de quiebre o matices que termina descendiendo la marea descarnada de los abusos que sufren las vilipendiadas mujeres.

  1. La casa de las hojas. Mark Z Danielwski

LibrosNumerosas críticas se desprende de esta extraña e incompresible obra. Excesivamente sentimental. Una horrorosa historia de terror. Alfabeto de símbolos ininteligible, y pare usted de contar…

Lo cierto es que los libros de Mark Danielewski están rodeados de historias complejas. Su editor, en un momento, llegó a decir: “Cuando cayó este libro en mis manos, pensé que iba a ser un desastre comercial. Al final se vendió muy bien, pero dudo que muchos lo hayan terminado”.

Expertos en el campo de la literatura han bautizado su trabajo como una literatura ergódica, neologismo que encierra dos palabras griegas: ἔργον (trabajo) y ὁδός (recorrido).

Según Espen Aarsethse, serán bautizadas así, las obras que requieran un esfuerzo notable por parte del lector para recorrer todo el argumento.

Game of Reggaethrones: a ella le gusta el fuego valyrio, dale fuego valyrio