La tecnología cuando es bien empleada, se convierte en una bendición

Con la creación y avance de los computadores, la llegada de los smartphones y, la evolución en diversos métodos de trabajo, la vida de las personas se ha vuelto más sencilla, logrando que toda esa información necesaria llegue en un instante, sin recurrir a otros medios convencionales.

Pero sabes que la verdadera revolución tecnológica llegó a otro nivel cuando se utilizan artefactos para el entretenimiento como fórmulas de crecimiento en tu medio laboral.

Y para ser preciso, la medicina sigue dejándome boquiabierto.

Según el portal “El Espectador”, la Universidad Complutense de Madrid desarrolló un juego de vídeo capaz de reducir el estrés de los estudiantes de medicina al momento de ejecutar diversas actividades en el quirófano, de tal forma que dicho procedimiento influya en sus conocimientos.

Manel Giner, profesor del departamento de cirugía de la UCM, destacó que, “El juego facilita a los alumnos la adquisición de comportamientos básicos sin interferir en la actividad quirúrgica y sin vulnerar las condiciones de asepsia y esterilidad en el bloque quirúrgico, un entorno de alto riesgo para los pacientes y elevado coste económico”.

Estudios previos a su demostración pública, indicaron resultados positivos: El juego reducía el miedo de los estudiantes al momento de entrar en el quirófano, asimismo, éste los ayudaba a tener conocimientos sobre el campo de trabajo y acerca de qué tipo de herramientas eran las correctas en el instante de emplearlas en el mismo, todo esto mediante una serie de preguntas planteadas en el software.

Este gremio demostró que es posible asociar técnicas de entretenimiento virtuales para incrementar el culto en aquellos que tomarán sus riendas en un futuro.

Ahora me pregunto: ¿Por qué los demás sectores mantienen aquellos tabúes con respecto al uso de ciertos sistemas?

No sólo hablo con respecto al ámbito laboral en general, que cada día se va quedando atrás, sino que las estrategias para la educación en muchas instituciones siguen siendo las mismas que hace 10 o 15 años.

Mientras más lo pienso, me acerco a la conclusión de que el centro del problema es netamente político, de igual forma, esto relacionado al segundo y tercer mundo, donde existen líderes de masas que temen a la inteligencia colectiva

¿Por qué no hacer lo mismo en otros campos laborales?