Se veía venir.

Nintendo está haciendo las cosas bien. Su actualidad está distante de las que hoy en día poseen Sony y Microsoft con sus buques insignias (PS4 y Xbox One), y con los nuevos lanzamientos la “gran N” demostró al mundo que se vienen tiempos mejores.

La llegada de la “Switch” fue una revolución para el mundo de los videojuegos, tener una consola tan poderosa con características de portátil y sobremesa la hicieron atractiva para el mercado.

Adjunto a ésta, salió al mercado “The Legend Of Zelda – Breath Of The Wild”, la cual a día de hoy vendió 4,7 millones de copias. Detrás de este título se espera que Super Mario Odyssey supere el récord de la zaga protagonizada por Link.

En su primer fin de semana, el juego del fontanero vendió dos millones de copias. Como leyeron, dos millones…

Solo hay que imaginar lo que podría alcanzar para finales del presente 2017, y Nintendo pretende que este juego mantenga su estela de ventas para el próximo año 2018.

En pocas palabras: La aventura de Mario pretende parecerse a la de Zelda: Un mundo abierto en donde puedas explorar, pero no tan similar. Éste tiene sus objetivos claros y todos los conocemos, el principal es salvar a la princesa Peach de las garras de Bowser.

¿Nada nuevo no?

Es fácil la estrategia de marketing: La empresa japonesa pretende jugar con el factor “nostalgia” de aquellos jugadores de la vieja escuela, asimismo, arrastrar a las nuevas generaciones para que sigan consumiendo dicho producto.

No hay dudas que la mascota de la industria nipona traerá mucho dinero a sus arcas, la marca “Mario” posee millones de fans alrededor del globo que no dudarán en lanzarse a sus tiendas más cercanas para llevarse a casa el tan esperado juego.

Lo más triste del caso es que yo vivo en Venezuela y no podré adquirirlo; simplemente me tendré que conformar con gameplays en Youtube.

Lloren conmigo.