Me gusta ser heterosexual, adoro el caminar de las féminas, su cuerpo, su feminidad, su forma de mirar, su picardía y la forma en cómo me hacen sentir, me encanta el equilibro entre fragilidad y fuerza que inspiran.

Amo a las mujeres, y no veo problemas en eso, lo digo porque en estos tiempos parece que sentir atracción por una persona del sexo opuesto está mal, y muchos son los indicios, se pueden apreciar en el día a día.

Me gustan las damas, las miro de arriba abajo, admiro su figura, y sin negarlo siento lujuria, como todos los hombres, pero eso no me hace un machista opresor, tampoco un violador, no me hace diferente.

Valoro su existencia, sin ellas no sé qué fuera de nosotros. Son el pilar de esta sociedad y cumplen con cada una de las expectativas sociales.

Respeto sus decisiones y posturas, sus ideas son importantes en mi vida y en las de sus entornos.

En ningún momento planeo ser más que ellas, en más de una ocasión han demostrado que son capaces de lograr todo lo que se proponen y en ningún momento planeo ser piedra en el zapato para que triunfen.

Dejando claro esto, prosigo.

También tengo amigos que sienten afinidad hacia su misma orientación sexual.

Soy heterosexual, pero te respeto a pesar de no concordar con tus atracciones, no voy a criticar tu posición, asimismo, tienes libertad de hacer lo que quieras con quien desees sin rendirle cuentas a nadie.

Valoro tu amistad, porque a pesar de no ser compatibles, compartimos algo que nos une: humanidad.

Que haga chistes sobre ti no me hace homofóbico. Así como hago bromas con la situación, lo hago con otro tipo de personas y sus características, todo sin salirme de la ironía, el humor, la sátira y por supuesto, estableciendo límites.

También dejo que se mofen de mí, no soy perfecto, es más sería objeto de cachondeo en muchas ocasiones.

Seguramente una gran parte de personas piensa tal cual como yo, y no estamos de acuerdo con las faltas de consideración que sufren gracias a gente desadaptada.

Que otros los lastimen, no significa que todos seamos así.

Pero parece ser que para algunos con su decisión el hetero es el demonio de las sociedades.

Y si es así, entonces te digo, me gusta el sexo opuesto y soy feliz de que sea así, ¿Estoy mal?