En un país donde la inflación corre como Usain Bolt en sus mejores tiempos; a los venezolanos les ha tocado rebuscarse de todas las formas posibles.

En medio de una de las mayores crisis de su vida republicana; el Bolívar ha perdido casi todo su valor frente al dólar. Es por ello que las monedas virtuales como el oro de World of Warcraft, Runescape y las Tibia Coins empiezan a ser alternativas plausibles.

 

La minería de recursos en juegos online no es una práctica nueva. Los chinos han estado haciendo lo mismo desde hace años; el motor detrás de este modelo de negocios es que una vez que los jugadores adquieren moneda válida dentro del juego, la venden por dinero real.  Se estimaba que en 2009 había, aproximadamente, un millón de mineros en China; en la actualidad, la práctica se ha esparcido alrededor del mundo.

 

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¿Qué hace que los venezolanos entren a la industria de la minería de recursos virtuales en un país cuya velocidad de conexión, de acuerdo al ranking de este año, quedó en la posición 182 de 189? Hagamos la cuenta.

El salario mínimo integral de un venezolano promedio es 456.507; esto incluye el sueldo mínimo y un bono alimenticio que supera al salario. De acuerdo a lo recopilado por Bloomberg, los mineros venezolanos ganan aproximadamente dos dólares al día. Teniendo en cuenta que estos ingresos están sujetos al llamado Dólar negro y; a su vez éste sobrepasó los BsF 100.000, no hay mucho más que decir.

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Es fácil entender por qué tanto profesionales como desempleados han optado por resolver su situación dedicando horas a la minería de recursos virtuales. En un país donde los excesivos y prolongados controles estatales se han convertido en el caldo de cultivo perfecto para una inflación de cuatro dígitos; los alimentos y medicinas escasean, es mucho más rentable dedicar horas frente al computador cuando el producto de estas se cotiza en divisas que aumentan su valor día tras día.