Hombres y mujeres somos iguales.

hombres y mujeres somos igualesHace años, un científico llamado Larry Cahill, hizo un curioso experimento.

Citó a varios hombres y mujeres en su estudio y les extendió una revista de modelos de automóviles. Había carros muy diferentes. Uno era potente, rápido, y aerodinámico Corvette; el otro era un pequeño, seguro, y atractivo Volvo.

Larry les hizo la siguiente pregunta: ¿Qué carro preferían?

Varios hombres eligieron el Corvette, pero también el Volvo. Lo mismo pasó con las mujeres, eligieron tanto el Volvo como el Corvette.

¿Qué estaba buscando el científico con este estudio?

La respuesta ante aquel enunciado científico donde dice que las mujeres y hombres son muy diferentes; pues bien, valiéndose de los resultados de su prueba, Cahill se animó a decir que hombres y mujeres somos iguales.

Y como objeto de pruebas, ese fue uno de los hechos resaltantes que Cordelia Fine escribió en su ensayo Testosteronux Rex: los mitos de la ciencia, el sexo, y la sociedad.

El manuscrito refleja desde el principio que Cordelia está determinada a refutar las diferencias que previamente han existido entre ambos sexos.

Fine explicó que la sociedad ha dado por sentado que los hombres toman más riesgos que las mujeres. Ir a las guerra. Emborracharse y querer partir la cara a todo el mundo. Tener relaciones sexuales con diferentes mujeres.

Mientras que, por el otro lado, la sociedad ha enseñado a las mujeres a esperar al hombre indicado, casarse, embarazarse y tener un empleo estable.

En un discurso tímidamente feminista, Fine apeló que la sociedad moldeó la forma y proceder de las mujeres y hombres, porque mientras elogia conductas irracionales del hombre, condena las mismas conductas en la mujer.

Y como probó Larry Hill,  nuestros cerebros, es decir,  hombres y mujeres somos iguales, pues tomaron ambas opciones respecto al carro, pero ocurre, que, sí existe una cierta diferencia que es marcada por los patrones que rigen la sociedad.

Y que ese será el trabajo de la mujer en lo que respecta a este siglo XXI. Separarse de los estigmas que la sociedad creó en su contra.

Hidden Figures, un testimonio que duró 48 años silenciado

Por ejemplo, en la película Hidden Figures se notó con claridad lo que denunció Cordelia Fine.

Un trío de brillantes mujeres matemáticas afroamericanas que ofreciéndose como trampolín por medio de su ingenio y trabajo arduo en la NASA impulsaron a los astronautas estadounidenses a ganarle la carrera a los rusos en la conquista de la Luna.

El trío de mujeres nunca tuvo un debido reconocimiento. El hecho de ser una fémina de color era la excusa perfecta para silenciar su hazaña, teniendo que pasar desapercibidas por la historia.

Y esto es básicamente lo que denunció Fine. Si el mundo ha hecho creer que los hombres y mujeres son diferentes es porque ha ayudado a reforzar ese paradigma, no porque biológicamente lo seamos.

Claro, siempre existirá esa distinción -diferencia entre mujeres y hombres- debido a que aunque Cordelia no la mencione, la sexualidad es una cosa realmente compleja, y aún es muy pronto para sentenciar una pregunta que va mutando con el tiempo.