Todos los multimillonarios son paranoicos“, me dijo alguien una vez. Y después de haber leído el reportaje de The New Yorker, puedo afirmar con total razón, que esa persona no se equivoca.

Devolvamos el reloj.

¿Recuerdan el artículo acerca de la famosa “bóveda de la muerte” En donde explicamos cómo se había construido el gusano metálico incrustado dentro de una montaña en Noruega sirviendo para proteger a las personas de catástrofes ambientales y proveerles comida por medio de semillas que podían plantar para asegurarles su nutrición en un mínimo de dos años?

Bien, eso fue una impresionante obra de varios multimillonarios paranoicos.

Mientras nosotros vivimos en el día a día, pensando aún en las tres necesidades básicas: comer, dormir, y tirar, los multimillonarios paranoicos se conectan a Facebook, y bajo pseudónimos falsos crean grupos privados de discusión en donde el tema a debatir es ¿cómo podríamos prepararnos para una posible debacle mundial?

Para nadie es un secreto que el mundo está realmente jodido. Si lo miras de pies a cabeza, es un circulo vicioso con muchas cicatrices.

Desde la corrupción inflacionaria que encendió la mecha del gasolinazo, hasta el conflicto sanguinario bélico que ocurre en el Medio Oriente.  Y eso que no hemos abierto cada cicatriz para analizarla con profundidad. Aunque sería como rascar una llaga o abrir los puntos de sutura de una herida. Nos abstenemos. Por ahora.

La bóveda que te salvará de la muerte

Multimillonarios revelan sus planes

Un anónimo CEO de una famosa empresa declaró a The New Yorker que: “Están tomando medidas que van desde construir búnkeres subterráneos, comprar tierras en islas remotas, almacenar alimentos con los que abastecerse durante años o, incluso, aprender a utilizar armas”.

Es decir, aparte del gusano metálico, se preparan para pasar su eternidad restante en islas en donde las posibilidades de ser alcanzados por un probable caos mundial sean mínimas, y si algún día varios civiles llegasen a construir una balsa con el objetivo de lanzarse a la mar, y terminan atracando en su propiedad, el grupo de multimillonarios paranoicos estarían dispuestos más que dispuestos a volarles la tapa de la cabeza.

 

 

No obstante, también están haciendo su propio método de trueque; así lo cuenta otro CEO en el absoluto anonimato: “Dispongo de un helicóptero que siempre tiene combustible y tengo un búnker subterráneo con un sistema de filtración de aire. Muchos de mis amigos fabrican armas, motocicletas y monedas de oro. Hacer este tipo de cosas ya no es raro”.

Si el papel moneda llegase a erradicarse por completo, ya tienen construido una solución por medio de acuñar con absoluta discreción láminas de oro que servirán como monedas para seguir haciendo sus negocios aún en medio de un apocalipsis zombie.

¿Apocalipsis zombie? puede pasar, y la ciencia lo demuestra

Mayas con mucho dinero creen en una sociedad ficticia

Los multimillonarios profetizan el caos y el apocalipsis debido a una sencilla palabra.

Distopía.

Si buscamos en el diccionarios nos toparemos con: una sociedad ficticia.

Basado en el reportaje de The New Yorker, podemos llegar a la conclusión de que los multimillonarios paranoicos sienten miedo ante un posible caos debido al medio en donde trabajan.

Por ejemplo, el CEO de Ubisoft, bien podría llegar a soñar que Ezio podría estar rebanándole la garganta o que después de un salto espectacular de un tejado a otro, resbalase en la punta del tejado para precipitarse y caer al vacío por última vez.

Y desde allí construyen sus miedos.

La tecnología que en algún momento se convirtió en su aliada para mostrar su obra y hacerle entender al mundo su legado de vida, ahora amenaza con demostrarle su naturaleza paranoica al ofrecerle eventos psicológicos que tal vez nunca lleguen a suceder.

Y como él, a muchos otros que sin dudarlo, están construyendo un escudo sin saber que el caos no sabe de billeteras ni de logros, y que en su debido momento, nos golpeará con la misma ferocidad a todos por igual.