Nina Agdal. 25 años. Copenhague, Dinamarca.

Decir que Nina Agdal es hermosa es quedarse corto. Su encanto es tan filoso que podría romper todo lo que atraviese, olas, rayos, y, hasta matrimonios.

Las incontables veces en que ha aparecido en tapas de revistas alimentan aún su más conocida carrera, dando a conocer la principal razón para que hayas pinchado este enlace: su cuerpo.

El cuerpo de Nina Agdal es un regalo de los malintencionados dioses. Ponen a esa mujer de tan alto calibre entre nosotros simples mortales que solo nos contentamos con verla. Bueno, eso sería como nuestro “consuelo” más inmediato.

Y aquí les dejo una pizca de ese “consuelo”, espero les sirva.