Hay un conocido refrán que reza “mientras unos lloran, otros venden pañuelos”, pero en Reino Unido encontraron la manera de hacer dinero gracias al luto ajeno de otra forma. No se trata de un servicio de funerarias, ni tampoco un cementerio, sino un negocio mucho más excéntrico.

La compañía Alquila un doliente, ofrece los servicios de actores profesionales que se hacen pasar por familiares o amigos en un funeral con el fin de hacer creer que el difunto era alguien popular.

El staff de la compañía –que por ahora cuenta con al menos 20 personas– se reúne con los dolientes para conocer la historia del fallecido tanto como se pueda. Quienes contraten los servicios deben dar información lo más detallada posible, contar sobre triunfos y fracasos para que los parientes falsos puedan colarse entre la gente y conversar sin problemas. El alquiler tiene un costo de 45 libras por hora.

El negocio creado por Ian Robertson en Essex, Inglaterra, fue inspirado en una tendencia que se ha hecho muy popular en China. Según el propietario, el crecimiento de esta “moda funeraria”, va en aumento y en el último año han experimentado un crecimiento de hasta un 50%.

descarga (1)

Podría decirse que esta es la versión moderna del oficio de las plañideras: mujeres que eran contratadas en la antigüedad para llorar la partida de una persona. Hoy en día también se les conocen como “Las lloronas” y en países como México hacen hasta concursos para ver cuál de estas mujeres expresa mejor el sentimiento de pérdida.