Con todos estos sucesos que ocurren en el planeta respecto a los desastres naturales y el terrorismo, ¿No creen que estamos recibiendo un poco de karma por lo mal habitantes que hemos sido a lo largo de la historia?

Soy uno de los que piensa que el ser humano es egoísta, destructor y problemático por naturaleza, me incluyo en el montón porque somos la misma especie, asimismo, creo en las energías positivas, negativas y su transmisión. Sinceramente, estamos rodeados por un cúmulo de negatividad y violencia.

El desconocimiento sobre la contaminación, deforestación, y los valores morales ha hecho de nosotros unas máquinas sin alma que a cada paso que damos generamos peligro, no encontramos la capacidad para reflexionar y comenzar a conservar nuestro lugar de nacimiento, y esto no va únicamente para este lado del mundo, ya que al fin y al cabo, todos somos terrícolas.

¿Cómo y cuándo podremos cambiar el rumbo de la historia?

Por más rebuscado e intenso que suene, desde ya.

Un paso a la vez

Si hemos evolucionado tanto comunicacionalmente, el aporte puede comenzar a partir de ahora mismo y puedo enseñarte dos factores importantes para que esto funcione.

Sigue leyendo que voy como si fuera una publicidad ambiental pero más pana.

Primer paso: “Adiestra” a tus amigos, familiares y desconocidos sobre lo valioso que es para una sociedad el seguir las señales de tránsito, no botar basura en las calles, pedir permiso, dar los saludos de costumbre, decir las gracias y sobre todas las cosas, aprender a pedir perdón y a perdonar.

Cuando hablo de la palabra adiestramiento, es literal, enséñales como si fueran mascotas. Prestemos un poco de atención al siguiente ejemplo: Para que nuestros pequeños amigos aprendan a tener comportamientos domésticos debemos hacer un gran esfuerzo y dedicarle tiempo a la práctica, puesto que su nivel de razonamiento es limitado, entonces tenemos que ejecutarlo en reiteradas ocasiones para que dé resultado.

Les aseguro que no somos tan diferentes en ese aspecto, ustedes me entienden.

Por último e igual de importante, el amor es fundamental en los hogares para que esas generaciones de relevo crezcan como gente de bien y no se regocijen de odio y depresión.

Enseñemos el valor de compartir, respetar, dar, recibir, escuchar y ofrecer nuestra opinión de una forma sana y objetiva.

Propongo que a partir de este momento compartas una foto o vídeo en tus redes sociales escribiendo tu opinión acerca de la situación mundial con la etiqueta #SoyTerricola e invites a tus seguidores a mejorar como habitantes del globo y a contribuir con el mantenimiento de nuestro planeta favorito.

Si vamos a hacernos eco de información, que ésta sirva para hacer el bien.