“Al poseedor de las riquezas no le hace dichoso el tenerlas, sino el gastarlas, y no el gastarlas como quiera, sino el saberlas gastar”, Miguel de Cervantes Saavedra

Por María Gabriela Rodríguez Ivanac

El pasado 4 de junio, tuvo lugar en la Universidad Monteávila, la XI Jornada de Administración, evento organizado por los estudiantes de 4to año de dicha facultad. Ese evento es, hoy en día, una tradición en esa casa de estudios y su principal objetivo es fomentar la discusión sobre temas de interés a nivel nacional, que contribuyan a la formación integral de todos los asistentes. Partiendo de la actual situación económica que atraviesa el país, este grupo de estudiantes eligió el tema de las finanzas personales, con el que no sólo atrajeron a compañeros de su misma carrera, sino al estudiantado en general, pues le compete y es útil para todos.

El ahorrar o gastar, va mucho más allá de decidir efectuar la compra de unos zapatos o no. Los mercados necesitan que las personas gasten, pero de modo eficiente e inteligente, un gasto que se pueda transformar en ahorro.  A lo largo de la jornada, los asistentes pudieron presenciar las ponencias de conocedores de la materia como Andrés Martínez, Ángel Alvarado, Rosendo Roche y Rafael Ávila.

Fueron muchos los temas sacados a colación, y muchos de ellos aplicables al día a día. Desde el valor del dinero en el tiempo y los problemas que genera mantenerlo inactivo, hasta la diversificación de riegos. No es un secreto para nadie, que Venezuela tiene un alto índice de inflación, por lo que varios de los ponentes afirmaron que invertir a paso de campeones, puede ayudar a que el dinero no sea “comido”, por la misma. Invertir no es solo comprar un carro, ya que dicha acción no genera riqueza ni sube de valor. Invertir es comprar un taxi, que en pocas palabras, será una protección frente a la inflación y generará ganancias. Actualmente existen diversas alternativas para invertir, como el mercado de la bolsa o el mercado de acciones de bonos. El valor de la acciones se ha movido, en el tiempo, acorde a la inflación, resultando en una protección contra la inflación e incluso llegando a generar ganancia en algunos casos. Finalmente se expuso el riesgo de invertir todo el capital en un mismo fin, se resaltó la importancia de “no poner todos los huevos en la misma cesta”.

En medio de la crisis que a diario sorprende a todos los venezolanos, surgen los cuestionamientos con respecto al valor del dinero. Si bien se trata de un mero papel, la cuantía no solo está marcada por el número impreso en la divisa, sino que conlleva también, el sacrificio y el esfuerzo de quien lo consigue. Por eso, y más en estos días donde el dinero cada vez alcanza para menos, se debe pensar de forma responsable sobre el destino de tanto sacrificio, porque las decisiones tomadas ponen en juego no solo el presente, sino también el futuro.

[divider] Invertir for dummies [/divider]

La página web, www.emprendepyme.com, ofrece 5 simples consejos para invertir y ser un inversor sensato. Pueden parecer obvios, pero vale la pena profundizar en ellos.

Invierte en lo que conozcas: Tienes que ser un experto en el activo (empresa, producto financiero, etc.) en el que vas a invertir tu dinero.  Mejor obviar los sabios consejos de amigos, parientes, del director de la sucursal bancaria o de un asesor financiero. Si te basas sólo en las opiniones de terceros para invertir tu dinero, estás muerto. Invierte tiempo en investigar.  Nadie tiene más interés que tú en rentabilizar tus inversiones.

Evita invertir en los momentos calientes del mercado: Saber si un activo está sobrevalorado es muy sencillo. Los grandes números y la lógica no engañan. Que las acciones coticen de media a 30 veces su beneficio no tiene sentido, que el alquiler de una vivienda de rentabilidades del 1% al 2% tampoco tiene sentido, son cifras que no se corresponden con la media histórica y tarde o temprano la gravedad los devolverá a su sitio.

No intentes cronometrar al mercado: Intentarlo puede ser muy divertido, pero no existe ni método ni sistema que permita atisbar el momento exacto en que subirá o bajará una acción de precio. Aplíca la regla número 2 y simplemente huye de los mercados calientes. Recuerda, tarde o temprano se hundirán y tú con ellos si te cogen invertido.

Ahorra, ahorra y ahorra…e invierte tus ahorros: Peor que invertir mal, es no ahorrar y peor que ahorrar, es no invertir tus ahorros. Cuanto antes ahorres mucho mejor, si tienes hijos trata de empezar a ahorrar por ellos. El tiempo juega a favor cuando antes empieces, el interés compuesto en largos periodos de tiempo hace maravillas.

Nunca te pongas entre la espada y el tiempo: El tiempo debería ser tu aliado, no tu enemigo. Una forma eficaz para convertir una inversión en desastrosa es hacer que el factor tiempo juegue en tu contra. Recuerda, los mercados se pueden mantener irracionales mucho más tiempo que tu solvente.