¿No sabes nada de este asunto? Mira cómo es la cosa

Por Rosmarbis Pérez

El negocio de la venta de cupos es un tema que va de boca en boca y que por obviedades toma fuerza en temporadas de inscripciones. El caso de la Universidad Experimental Rómulo Gallegos, con la muerte de Yaremi Silva, estudiante que estuvo vinculada a una red delictiva que manipulaba el ingreso a dicho campus, desencadeno una serie de investigaciones por las que el Gobernador de Guárico, Ramón Rodriguez Chacín anunció que los vende cupos de esa universidad estaban directamente relacionados con pranes de las cárceles.

Las autoridades de la Universidad Central de Venezuela (UCV), informaron que existen cuatro modus operandi aplicados por estos grupos delictivos, para garantizar el ingreso a los bachilleres que cancelen la tarifa exigida.

Estos procesos suelen ser: la suplantación de identidad, cuando una persona mejor capacitada presenta el examen de admisión por el aspirante; el robo de exámenes, caso en el que la persona simula que está presentando la prueba de admisión para robar parcial o totalmente el modelo y venderlo a academias que ofrezcan cursos preuniversitarios; la modificación de notas, cuando al estudiante se le asigna una nota superior a la que obtuvo en la prueba de admisión con la complicidad de algún trabajador de la universidad; y la venta de cupo directa, en la que el bachiller aparece inscrito una vez entregue el pago correspondiente.

En todas estas situaciones existe un factor común: el encubrimiento del delincuente por la víctima, por falta de pruebas que sustenten el señalamiento o por desconocimiento. Debido a esto, casi nunca la denuncia pasa del simple rumor.

La estafa reina en los campus 

Generalmente quienes negocian el cupo son personas que suplantan la identidad de algún profesor o trabajador de la universidad, para ofrecer el ingreso a cambio de una tarifa, que bien podría rondar los 80 mil bolívares dependiendo de la demanda de la carrera. Este delito es penalizado con dos u ocho años de prisión dependiendo del agravio.

Cada año se ofertan 10 mil cupos en la UCV, poco más de 20% del total de aspirantes (45 mil bachilleres) que aplican la prueba para entrar a estudiar la carrera soñada en la principal universidad del país. Esta demanda acondiciona el escenario para que los vende cupos preparen sus señuelos. “Siempre existe el comentario sobre la venta de cupos y se acentúa en la medida en que sube la demanda de ingreso. La UCV, de acuerdo con las estadísticas de la Opsu, es la que tiene la mayor demanda. Cinco de nuestras carreras son las más solicitadas”, informó Amalio Belmonte, secretario de la Universidad Central de Venezuela.

Lo importante es que las personas que sean víctimas de estafa denuncien y participen. “La gente tiene que saber que a través del 0-800-fisca-00 puede hacer sus denuncias. Hay funcionarios dispuestos a atender estos casos”, Así lo explicó José Francisco García, director de Fiscalías Superiores del Ministerio Público.