Pornhub.

Si me dices que no lo conoces, probablemente desconfiaría de ti.

Bondage. Punish. Rough. Gang Bang. ¿Te suenan estas categorías? Sí, ya sabes, esas suelen ser los tipos de pornografía que muestran a las mujeres como simples objetos. Maltratadas por las encarnizadas intenciones de un hombre o varios que hacen con ellas lo que les viene en gana.

Golpes hasta colorear sus nalgas en un color uva. Penetraciones agresivas que cambian el rostro de satisfacción por una mueca de terror. Torpedeadas por cascadas de semen que deben obedientemente tragar.

Así que ante esta desvirtuación del sexo y reiterativas denuncias por abuso sexual reflejadas en los periódicos y en los medios de comunicación; Pornhub decidió tomar cartas en el asunto.

Jonathan Jakubowicz y el libro que revela los excesos de sexo, drogas y capital que volvieron loca a la élite comunista venezolana

Centro de Salud Sexual

Su principal objetivo es brindar información acerca de la prácticas correctas en las relaciones íntimas.

El vicepresidente de la popular página de pornografía, Corey Price se refiere al tipo de ayuda que pueden prestar a los clientes que quieran navegar y encontrar información al respecto. “Ofreceremos a nuestro usuarios una plataforma educativa en donde puedan investigar cuando no sepan cómo proceder en cuestiones de sexo”.

 

Pornhub decide construir un escudo

Ahora, puede tornearse un tanto irónico. ¿La página que sube al día una gran cantidad de videos en donde la mujer se castiga de forma impune y enferma, también decide implementar un Centro de Salud Sexual?

Si de verdad quieren lograr algún tipo de avance deberían suprimir la grosera cifra de clips pornográficos que reciben en donde el abuso a la mujer es practicado con  “normalidad”.

Sin embargo, sería ser tal vez un poco inocente. Sólo imaginen la gran cantidad de dinero que dejarían de percibir. En dos o tres meses caerían en la ruina.

Así que por ahora, y para remojar sus conciencias construyen el centro de Salud Sexual.

Una aspirina para una fiebre que sigue subiendo de temperatura.

Pero no importa, porque lo que de verdad importa es que se ven reflejados ante la opinión pública como los “buenos” en relación a otros sitios de páginas porno.

Al parecer, se puede quedar bien con Dios y con el Diablo.

Por ahora.