Actor porno.

Reality Kings junto a Brazzers, -pioneros de la industria pornográfica- están orientando lentamente el porno hacia otros caminos.  Se han ido alejando de estereotipos totalmente masculinos para introducir la presencia de jóvenes con extrema delgadez y uno que otra mancha de acné.

Sin embargo, en España, la red de Turbe había fabricado un concepto algo parecido. Es decir, ya contaban con un antecedente.

Un sujeto que se hacía llamar Jordi El Niño. Adolescente que medía 1.80, caucásico, sin rasgos masculinos aparentes, cabello despeinado -que bien podría ser el vecino de tu casa- se volvió famoso en el mundo del porno gracias a haber sido el precursor de esta creciente práctica.

Pero los gringos fueron más astutos. O tal vez los españoles poco visionarios.

El caso es que, en octubre de 2016, Reality Kings empezó seriamente a explotar la idea con un video pornográfico en la categoría MILF.

Rock hard -nombre del video- mostraba a una mujer con una abrumadora experiencia en las películas para adultos -Phoenix Marie- que hace de una MILF supremamente explotada que no puede relajarse después de una rutina de ejercicio, debido a que su hijastro está tocando la batería en el garage.

Así que ella acude donde él, y empieza a alzar la voz, como ve que el menor no opone ningún tipo de resistencia verbal, se siente dominante.

Arranca toda su ropa, y después empieza a maltratarlo y empujarlo contra la pared, para terminar alzándolo como si fuera un bebe raquítico.

El hijastro conmocionado no se siente capaz de imponer ningún tipo de resistencia y allí comienza una relación explosiva de sadomasoquismo por parte de la mujer que lo convierte en su esclavo sexual.

El video tuvo un exito inobjetable en la plataforma de Reality Kings, y el tipo que hacía el papel de hijastro se terminó haciendo muy conocido. Tanto que Connor Cox, -nombre del actor porno- habló sobre si su apariencia física era apta para introducirse en ese mundo.

“Yo sabía que no tenía la altura o la apariencia que otros chicos tenían, y siempre me he visto varios años más joven de lo que soy realmente”. reflexionó Cox.

A lo largo de los años, siempre se quiso vender la historia del tipo que vive enamorado del gimnasio y saca músculos como si estuviese preparándose para un concurso de físico culturismo.

Suponemos que ahora que las cosas no convencionales y que se salen del renglón establecido por la costumbre está dando que hablar, las productoras pornográficas se dieron cuenta del sutil cambio y empezaron a ofrecer un tipo de producto diferente para volver a enganchar.

Y con la aparición de “Jordy El Niño” o “Cox” se vuelve práctica esa teoría.

Volviendo al tema de Connor, el reconoció que la industria del porno le generó curiosidad, y después de haber tocado la guitarra en una banda llamada Last Relapse, abandonó sus ganas de ser músico y se empezó a interesar de lleno por la industria pornográfica.

¿El adiós al actor porno convencional?


El andar del actor porno que quería ser Connor comenzó en Georgia, trabajó en algunos films de poco presupuesto, antes de enfilar hacia Los Ángeles. 

En una industria tan abarrotada de personas persiguiendo el mismo objetivo que Connor, en un principio pensó que costaría trabajo encontrar una oportunidad. Pero se equivocó.

Stella Coxx, una leyenda en el mundo pornográfico nos explica porque cuerpos como los de Connor Cox se han vuelto tan demandados e importantes para la industria del sexo. “Esta tendencia emergente se debe a que los productores buscan escenarios nuevos e impactantes”.

Es decir, de lo que estábamos hablando en una líneas arriba, la tendencia a innovar y romper esquemas es lo que vuelve al biotipo de Cox tan deseado por las grandes productoras.

“A medida que la capacidad de sacar provecho del porno tradicional se desploma en la economía cambiante, la industria está especialmente abierta a torcer las normas y causar revuelo”.

Es un dato impactante, pero entendible. Los espectadores empiezan a aburrirse de las clásicas “El plomero que tiene músculos hasta en la frente quiere destapar el desagüe de la vecina con su herramienta”.

Ya que ese argumento existe desde antes que se crease el Internet.

Los jóvenes se van volviendo muy selectivos, y aunque sea porno, quieren observar contenido de calidad, o al menos no convencional.

Los japoneses tal vez han ido muy lejos, con promover la práctica de introducir moluscos en las vaginas. Pero eso es historia de otro día.

Afortunadamente, para Coxx, terminó aterrizando en una categoría pornográfica que suma adeptos tan rápido como sube la inflación en Venezuela. El porno MILF está creciendo a pasos agigantados. Y necesito este tipo de actor porno para mantenerse a flote.

La cuestión del complejo de Edipo se nota más que nunca es este tipo de vídeos.

La proyección como base de la creciente tendencia

Además, hay un punto importantísimo que se emplea como un vínculo profundo entre espectador y obra.

La presencia raquítica del individuo se vuelve indispensable para crear una identidad en torno al espectador que se siente de forma inmediata totalmente identificado con el actor porno y se engancha desde el principio del video.

De esa forma, el argumento del vínculo entre espectador y obra, es apoyado por un experto en el campo, un psicólogo de la Universidad de Harvard, diciendo que el consumidor promedio de este tipo de páginas se proyecta de forma inmediata en hombres como Coxx porque se parecen a él, y como no es un cuerpo idealizado por la industria, se identifican plenamente.

Ahora las niñas en secundaria dejarán de ver al mariscal de campo como objeto de lujuria, sino que también pondrán su mirada en el chico tímido que volteó la bandeja de almuerzo y soportó las burlas de todo el comedor.