Mientras que las televisoras venezolanas callan, nacen profesionales de la fotografía que nos mantienen una ventana abierta a la realidad del país

 

Por Fabianny Crespo / @FabiannyCrespo

 

Desde Febrero cuando arrancaron las manifestaciones en el país hemos visto las redes sociales llenas de fotografías tomadas en los momentos más críticos o mostrando algo que duró solamente segundos. Y no, no hablamos de esas fotos que denuncian algo que realmente pasó en España hace años y te hacen creer que es de ahorita, nos referimos a aquellos que han logrado captar en vivo lo más crudo de las calles venezolanas. Eso nos hace preguntarnos: ¿Cómo hacen para entrompar en una protesta? ¿Cuánto ganan por las imágenes? ¿Por qué se atreven a arriesgar su vida y su equipo por una foto? ¿Qué les pasa por la cabeza cuando ven una bomba lacrimógena viniendo directamente hacia ellos, pero necesitan tomar la foto?

Aquí te presentamos a algunos de esos duros de la fotografía que se lanzan a las calles para que la mayoría del país conozca lo que sucede cuando el venezolano sale a exigir que respeten sus derechos de manera pacífica (y a veces no tanto).

 

[divider] Fotoreporteros en tiempos de guarimba [/divider]

 

Donaldo Barros

 

 

Tiene 32 años, es conferencista, agente FIFA y comunicador social. Lleva 12 años en el mundo de la fotografía, a principio como un hobbie pero la situación actual del país lo llevó a tomárselo en serio.

Antes de una marcha recarga las pilas de sus equipos y verifica que las memorias de sus dos cámaras estén vacías, toma su máscara antigás, su chaleco antibalas, su casco y ubica un sitio estratégico para tomar una buena foto; no solo en el sentido de lo limpia que puede ser la foto sino de la calidad informativa que esta pueda contener. En el momento que toma una buena fotografía la envía vía wifi a su celular y la sube a las redes sociales. ¿Más rápido que inmediato no?

Ha corrido con la suerte de que su equipo no ha pasado por ningún daño pero no se puede decir lo mismo con su cuerpo: sufrió el impacto de una bomba lacrimógena en la tráquea que lo dejó sin respirar por un minuto y otros golpes “típicos” de una marcha venezolana.

A pesar del desgaste físico, la recompensa que se lleva de cada una de estas movidas de calle es ver a la gente unida y un sentido de pertenencia único y fortalecido.

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Horacio Siciliano

 

 

Este estudiante de ingeniería civil de la UNIMET tiene 24 años, lleva solo 3 años educándose a sí mismo sobre la fotografía y está acreditado por Reporte Confidencial. Sale a cubrir cada marcha con fe en que nada malo pasará, con un lugar de encuentro previamente planeado con su grupo de compañeros que lo acompañan en cada marcha. Al igual que Donaldo, tiene un equipamiento alto de seguridad, pero a este se le agrega un rosario y una medalla de San Miguel Arcángel.

Reparar los daños de una cámara profesional no es muy barato que digamos, pero él consigue descuentos por ser estudiante y cubrir las manifestaciones.

Le afecta no involucrase e impedir las injusticias y los excesos de los efectivos de seguridad debido al trabajo de fotógrafo que realiza, nos imaginamos que se cuestiona millones de veces: “¿Ayudo al manifestante o tomo la foto del momento?”, la típica pregunta que se le presenta a todos los fotógrafos cuando presencian un momento crítico.

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Jon Tirado

 

 

 

Inclinado por la fotografía documental este joven prefiere mostrar la realidad de las cosas sin hacer posar a una modelo. A pesar de tener excelente fotos no trabaja para ningún medio de comunicación oficial.

Antes de salir a cubrir una manifestación se informa muy bien sobre el evento, hace un reconocimiento de la zona, hace rutas de escape para cualquier emergencia y prepara un kit de primeros auxilios cuando va acompañado; todo un boy scout, siempre listo. Más de una vez ha pasado roncha con los lentes de snowboard que usa para protegerse del gas lacrimógeno y queda sin visión por unos segundos.

Como el salir a la calle en Venezuela no te exime de pasar por momentos riesgosos, y menos en una marcha opositora, este pana se las vio mal intentando ayudar a unas señoras en Altamira:

“Unas señoras mayores se escondían de los perdigones y las bombas detrás de una pared de un estacionamiento, una o dos bombas les cayeron en los pies y se metieron más en el estacionamiento el cual no tenía la puerta abierta lo que las dejo acorraladas, yo estaba cerca de ellas y corrí pensando que me seguían pero no…. Se empezaron a ahogar con el gas y me regrese a ayudarlas sin máscara antigás en lo que les dije que salieran de ahí todas corrieron menos una que era la más afectada la cual no veía y yo la llevaba medio rápido para sacarla de todo ese gas. La logre llevar hasta que se reunió con sus amigas y ellas siguieron pero yo ya no podía respirar y me caí al suelo porque me iba a desmayar y una vez en el piso miré hacia atrás y vi a la GNB la cual, de tantas bombas que lanzaron, tenían la calle llena de humo espeso que no dejaba ver con claridad lo cual me dio el impulso para salir corriendo como un topo dándome golpes por la ceguera con un solo pensamiento: ‘no me van a quitar la cámara’”.

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[divider] No son tan diferentes [/divider]

 

Hay 4 cosas en común que tienen estos fotógrafos:

 

– Edición de fotos
¿Creías que las fotos estaban cargadas de photoshop y que por eso se ven tan brutales? Pues no. Las ediciones de las fotos son muy sutiles, incluso nulas. Agregar o disminuir luz a las fotos es una de las pocas cosas que se le hacen en la post producción de estas fotografías, todo esto se debe a que se tiene que dar a conocer la realidad del momento sin retoques y sin intervenciones.

 

– ¿Y el seguro de la cámara?
Ninguno tiene asegurado su principal herramienta, la cámara. Para más de uno sería ideal poder contar con un respaldo económico en el momento de algún daño pero hasta los momentos no cuentan con eso.

 

– Hablemos de dinero
Por la calidad de las fotos todos podemos pensar que les deben pagar muchísimo por cada una, pero resulta que no. Lo máximo que consiguen es el crédito en alguna publicación, un retweet, un “me gusta” o un comentario en cualquier red social. ¿Por qué no lucrarse si se arriesga la vida, se ocupa tiempo y se pasa roncha al tomar cada una de las fotos? La respuesta a continuación…

 

– Informar
Al darse cuenta de la situación que se vivió en las calles de Caracas a partir del 12F y que nada salió reflejado en algún medio de televisión, decidieron aportar su granito de arena plasmando la realidad del país en un foto. La frase: “Informar con responsabilidad”, describe por completo lo que estos panas hacen cada vez que se lanzan a patear calle y a reportar lo que los canales nacionales oficiales deberían hacer y no hacen.

 

– La ñapa

 

Las fotos no son lo único que vemos en Internet para informarnos, siempre están esos vídeos brutales que nos hacen vivir los momentos más tensos de cada marcha o concentración. Hanns Schmelzer en un videógrafo que trabaja junto a Igor Elorza y Braulio Jatar. Ellos todos los días tienen algo que mostrar de cada manifestación y trabajan en tiempo récord para llevar a las redes sociales un trabajo impecable, aquí te dejo una muestra.