Un salto para allá, otro salto para acá…

Vivir en Venezuela implica que hemos sido testigos del momento deportivo del país, y eso tenemos que agradecerlo. O no.

Las victorias de la Vinotinto Sub 20, y las medallas mundialistas tanto de Robeylis Peinado como de Yulimar Rojas en Londres han hecho del 2017 un año fructífero para el país. Asimismo, no nos quedamos tan atrás con un nuevo deporte político nacional que viene aumentando su auge con el pasar de los años: El “Salto de Talanquera”.

Suena hasta atlético, ¿a que sí?

Los exponentes de dicha actividad han crecido con el tiempo y son más que conocidos para la audiencia criolla. En este artículo analizaremos brevemente a los veteranos, el tambaleante y las revelaciones del momento.

Ismael García, legendario saltador, ha conseguido elaborar un currículum político que enseñó el camino a sus predecesores.

Compitiendo en partidos como MAS y Podemos, García demostró a la patria que nunca es tarde para dar el gran salto. Así que en 2007 tomó una carrera que comenzó 25 años atrás; para volar hacia el territorio de la “Unidad” opositora.

Su aterrizaje a tierra firme llegó en 2010.

Tras la famosa traición de Luis Figo, quien cambió al FC Barcelona por el Real Madrid, futbolísticamente no se había visto algo similar: Winston Vallenilla dejó entre lágrimas el cuadro televisivo de RCTV en 2007 para sumarse a las filas del PSUV y Tves unos años más tarde.

Presentador, actor y político. El autor de la célebre frase “¡Familia!” se ganó el odio de aquellos fervientes seguidores quienes lo idolatraban en programas como “El Precio Justo”, y el súper conocido “Aprieta y Gana”.

Tambaleante, polémico, y siempre dejando dudas: Henri Falcón demostró que es un deportista que está con Dios y con el Diablo; o viceversa para algunos.

En materia de saltos, el actual candidato a reelección en la Gobernación de Lara tiene una hoja curricular envidiable. Pero en más de una ocasión ha causado confusión a los hinchas de la bancada opositora -a la que hoy “pertenece” su ficha- con sus declaraciones públicas.

La joven promesa del bando de la “derecha”, Ricardo Sánchez; fue canterano del partido Un Nuevo Tiempo para el año 2010. Éste formó parte de la generación de futuras “estrellas” políticas junto a Freddy Guevara, Yon Goicoeachea, Stalin González y Nixon Moreno en 2007. Tras problemas en el vestuario de la MUD; Sánchez tomó la decisión de salir del equipo “pagando su propia cláusula de rescisión”.

En 2015, el capitán del conjunto chavista Nicolás Maduro, anunció a través de los medios el fichaje del joven saltador para el PSUV, causando conmoción en las masas.

El presente año fue abrumador para la divisa oficialista. Una de sus capitanes, Luisa Ortega Díaz decidió abandonar el barco ideológico para sumarse a la bancada “azul”.

Los problemas con la fiscal comenzaron en marzo; cuando ésta mostró su desacuerdo con la cúpula comunista en la propuesta de la Asamblea Nacional Constituyente.

Tras dicho vuelco, Ortega mostró su deseo, indirectamente, de cambiar de aires.

Su máximo acto de rebeldía en contra de su anterior equipo fue cuando desmintió las versiones dadas por autoridades del gobierno venezolano acerca del asesinato del estudiante Juan Pernalete.

Ellos comentaron que el suceso había sido por medio de una “pistola de perno”; pero la fiscal sentenció que el joven fue asesinado por un Guardia Nacional Bolivariano con un disparo de bomba lacrimógena en el pecho.

Acción que marcaría su posición acerca de la situación política y social de la nación.

A pesar de no ser una contratación oficial; Ortega ha trabajado con miembros de la MUD en diversos eventos posteriores a lo suscitado en mayo con el ejecutivo nacional.

En resumen, la actividad del salto sigue en pleno apogeo, y ¿quién sabe?, puede que de un tiempo en adelante podamos descubrir nuevos prospectos para la selección nacional de “Salto de Talanquera”.