Imagina que necesitas un trasplante de corazón y acudas a una granja de cerdos para seguir con vida unos años más. ¿Ciencia Ficción? Hoy sí, pero pronto podría ser posible gracias a un grupo de científicos que acaba de publicar un estudio donde hicieron posible que un simio babuino viviera con un corazón de cerdo latiendo en su interior durante dos años. 

El estudio se realizó como parte de un programa de trasplante de órganos que vienen adelantando los científicos para hacer posible que en un futuro los trasplantes entre especies.

«Los resultados son muy importante porque nos acercan un paso más a la utilización de estos órganos en los seres humanos. […] Los xenotrasplantes podrían salvar potencialmente cada año miles de vidas que se pierden debido a la falta de órganos humanos disponibles para trasplantes», ha señalado Muhammad Mohiuddin -director del proyecto y miembro del Instituto Nacional del Corazón, Pulmón y Sangre de Maryland, ubicado en Estados Unidos-.

En el estudio se aclara que al simio no se le sustituyó el corazón original sino que el corazón del cerdo se le conectó a dos vasos sanguíneos en el abdomen para que bombeara sangre.

¿Por qué lo cerdos?

Aunque genéticamente tenemos más en común con un simio que con un cerdo, cubrir la demanda de órganos para trasplante con la cantidad de simios en cautiverio traería más problemas. Es por esto que se elijen a los cerdos como los donantes perfectos. El mayor problema es que el cuerpo humano tiende a rechazar, incluso, órganos de otros humanos, por lo tanto ya se están realizando modificaciones genéticas en los cerdos para reducir las probabilidades de rechazo por parte de los babuinos y en un futuro, de los humanos.

Hasta ahora, los científicos han logrado que los simios sobrevivan más de los esperado luego del implante, aunque a muchos humanos podamos catalogarlos como cerdos, aún falta mucho para que tengamos latiendo en nuestro pecho, el corazón de un porcino.