2016 ha visitado otro músico. Como si los odiase.

El fantasmal carruaje de la muerte aparcó al frente de Goring on Thames, residencia donde vivía el famoso intérprete del inolvidable hit “Careless Whisper” y los ojos ambarinos de Michael se reflejaron en el frío filo de la hoz de la misteriosa visitante por última vez la noche del 25 de diciembre.

George Michael dejó a su paso una fecunda carrera artística de más de 20 años. Entre los temas que alargaron su leyenda se encuentran “Faith” con el que llegó a posicionarse como número 1 de la prestigiosa revista Billboard; y el mencionado “Careless Whisper”, canciones que construyeron los cimientos para llevarlo a una fama precoz.

La existencia de Michael giró en torno a “Todo mito viene acompañado de una tragedia” ya que el cantante británico lidió toda su vida con una profunda adicción a las drogas que lo llevaron a recorrer un interminable circulo vicioso.

George ha sido despedido por bandas, artistas, y celebridades alrededor del mundo. Madonna, Robin Williams, Sir Elton John, Ellen Degeneres, Duran Duran -banda ícono de los 80′- Liam Gallagher, Garbage, entre otros, han expresado sus amargas condolencias.

Sin embargo, el carruaje espectral se ha marchado con la cabeza baja porque el intérprete ícono pop de los años 80′ vivirá dentro de las inmortales melodías que su atormentada alma alguna vez escribió.