Vaya interrogante…

El mundo está lleno de virtuosos. Personas que han demostrado que fueron tocados por una varita y que dejaron huella en la historia universal.

A pesar de ser un tema muy difícil para desarrollar debido a la gran gama de opiniones que contrastan el debate, intentaré establecer una idea de lo que siento al respecto.

Desde chicos, nos han enseñado a admirar a esas personas que se han ganado la gloria en base a grandes esfuerzos.

Muchos de ellos han sido ejemplos de superación y determinación para alcanzar ciertas metas o romper ciertas barreras que las diversas épocas tenían ensambladas y se veían infranqueables.

La gran mayoría de dichas personalidades ofrece el mismo ejemplo utópico: Fueron gente muy pobre que decidieron levantar a su familia y darle un vuelco a su vida gracias a grandes esfuerzos.

Pero ¿qué sucede con aquellos que nacieron y crecieron con un talento innato que los diferencia de los demás?

Antes de desarrollar el argumento quisiera aclarar algo: Al principio del texto escribí mi opinión sobre dichos sujetos que marcaron la historia debido a su reconocido árduo trabajo. Pero eso no quiere decir que para llegar al tope no hayan tenido un mínimo de ingenio, para nada; seguramente lo tuvieron. Pero evolucionaron esas aptitudes para aprovecharlas.

Ajá, prosigo.

Después de intercambiar palabras con personas cercanas acerca del tópico, y tras analizar ciertos ejemplos en la web, una gran cantidad de gente virtuosa por “default”, tiende a ser perezosa.

Sí, y me cuesta admitirlo.

Sean artistas, deportistas, o científicos; muy pocos alcanzan el climax de su desarrollo porque la gran mayoría tiene una actitud egocentrista, egoísta y narcisista.

Asimismo, pueden llegar a ser conformistas con su talento, irresponsables, inexpertos y carentes de autocrítica; estos creen que saben todas las respuestas.

Seguramente al leer este post, recordarás casos de algún amigo o familiar con talento para alguna disciplina que se quedó en el camino. Es un poco triste, pero no todos tienen las mismas ganas de brillar.

¿Y saben por qué ese insignificante número de pocas personas súper dotadas han llegado a la cima del mundo? La respuesta es muy sencilla: Combinaron su talento con la dedicación.

Pasaron horas, días, meses y años perfeccionando esos dones que las vida les colocó de forma aleatoria, para dejar su nombre como legado.

No diré nombres, todos aquí tenemos ídolos. Solo haré una última acotación: ¡Deja de leer el post y comienza a pulir esas capacidades!

No te sabotees a ti mismo.