Todo el mundo en Internet se mete con Kanye West pero estemos claros, Taylor Swift es mucho peor.

No es que Taylor sea santo de mi devoción, pero su faceta “rebelde” parece haber arrancado con mal pie.

Primero, con el video de Look what you made me do, llegaron las acusaciones de plagio. Después la acusaron de ser una feminista a conveniencia y parece que el team Swift se ha dado cuenta de que algo no va bien. Están tan pendientes de todo lo que lleve el nombre de la rubia que han decidido tomar acciones legales contra un pequeño blog de música.

 

En un artículo titulado “Swiftly to the alt-right: Taylor subtly gets the lower case kkk in formation” Megan Herning describe al primer sencillo del disco Reputation como una defensa del privilegio y la ira de los blancos al ser “remplazados” por otras razas. Así mismo, la editora del blog PopFront analiza las conexiones entre la imagen de la cantante y el movimiento alt-right.

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Semanas después de su publicación; el equipo legal de Swift envió una carta a PopFront para exigir que bajaran la pieza. ¿El motivo? Según ellos, la pieza es de carácter difamatorio por comparar a la cantante con Hitler.  Es por ello que  la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU por sus siglas en inglés) ha decidido tomar cartas en el asunto.

Ante los ojos de ACLU, la amenaza judicial no está justificada, pues la publicación de Herning es simplemente una mezcla de discurso político y comentarios crítico que fácilmente entra en los límites establecidos en la primera enmienda.

 

Pongamos las cosas en contexto, el año de Swift ha sido raro.

Después de haber estado en el ojo del huracán por sus relaciones amorosas; el 2017 de Taylor ha estado marcado por el silencio. Este silencio casi sepulcral solo ha sido roto por uno que otro video para acompañar sus nuevos sencillos. Silencio que también ha permanecido cuando grupos neo nazis han hecho pública su admiración por ella, llamándola su “diosa aria“. Claro está,  nada de esto quiere decir que Taylor Swift sea en realidad un simpatizante nazi o nazi; aunque dicen por allí que el que calla, otorga.

Hay que ser honestos: Megan Herning se toma ciertas libertades para dejar en claro su punto de vista. Sin embargo, no deja de ser extraño que alguien con el nivel de fama de Taylor Swift vaya tras un blog pequeño cuando medios como ViceKonbini y Complex han escrito sobre el vínculo entre la cantante y el movimiento alt-right sin haber enfrentado algún tipo de retaliación.

¿Censura, abuso de poder o una campaña de marketing mal intencionada? No sabemos.

Lo que si es cierto es que Taylor está de nuevo bajo los focos, pero no por las razones más idóneas.