¿Acaso creían que ese día no iba a llegar?

No soy muy fan de Donald Trump, pero debo admitir que el tipo es valiente. Confieso que cada día que pasa, me gusta más su manera de tratar a sus enemigos y aliados: Diplomacia y empatía con los que quieran trabajar, hostilidad con quien representa peligro y pérdidas.

Todo un hombre de negocios, no se esconde y dice lo que piensa, me identifico bastante.

Pero lo que más me sorprende, es que haya hecho lo que Obama nunca se atrevió a hacer, bloquearle el acceso a Estados Unidos a los “amiguitos de todos”, los funcionarios del gobierno venezolano.

Qué bonito, qué bello.

Es una lástima, ya me acostumbraba a ver a Iris Varela viajando y comprando carteras caras. Bueno, eso es lo que buscan los ladrones, carteras, ¿No?

Esos momentos donde fotografiaban a los compatriotas oficialistas comiendo en restaurantes ostentosos, con sus iPhones y Rolex iluminando el local, todo eso se terminó.

Se acabó Disneyland para Daniela Cabello, qué tristeza.

Pero sobre todo, extrañaré esos vídeos que se colgaban en redes sociales donde gente como tú lector, y como yo, unos pelagatos, detenían a los chavistas en las calles para decirles cosas lindas mientras estos intentaban esconderse.

Qué triste, ya me estaba acostumbrando a que me sacaran en cara de forma cínica que se estaban robando nuestra plata. Pero, nada dura para siempre, eso quiero creer.

Gracias Míster Donald, me caes un poco mejor.