¿Por qué nos gusta tanto Black Mirror?  Porque nos presenta historias de ciencia ficción que se acercan peligrosamente a nuestro presente; además lo hacen a través de un formato cómodo de digerir: A través de historias cerradas que podemos disfrutar en una sentada.

Pero, ¿es cada capítulo tan independiente como creemos o son todos parte de un universo?

El primer indicio en contra de esta teoría lo tenemos en el último capítulo de esta cuarta temporada. En ‘Black Museum‘ hay muchísimos huevos de pascua que pertenecen a temporadas anteriores.

Entre los artilugios del museo están el cuerpo —o una representación del mismo— del hombre que se ahorcó tras secuestrar a la princesa para extorsionar al Primer Ministro en ‘The National Anthem‘; el uniforme que usó uno de los cazadores en ‘White Bear‘ o una de las abejas robóticas asesinas de ‘Hated in the nation‘; también están la máquina para escanear ADN de Robert Daly en ‘USS Callister‘, la tableta de ‘Arkangel‘ y la bañera de ‘Crocodile‘.

 

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Si nos vamos más atrás; la canción con la que participa Abi Khan en ‘15 million merits‘ (Anyone who knows what love is will understand) se sigue oyendo en otros capítulos, como ‘The science of killing‘, ‘White Christmas‘ y ‘Crocodile‘.

En Shut up and dance la web de un medio no especificado confirma que Michael Callow se divorcia; que un talent show llamado ‘15 million merits‘ está a punto de estrenarse y que Victoria Skillane de ‘White bear sigue siendo material noticioso. Entre los trending topics que se muestran en ‘The science of killing‘ está Michael Callow. Por cierto… ¿recuerdas cómo se llamaba el primer ministro en ‘The national anthem‘? ¡Exacto!

black mirror- prime minister

 

La lista de coincidencias pica y se extiende. Hay quienes creen que todas estos indicios vinculan cada capítulo a un universo particular; para otros son simples easter eggs esparcidos por aquí y allá para jugar con la atención del espectador.

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